*** … 1928 cuando era llevado al matadero un toro se desmandó y fué a emplazarse en la Gran Vía madrileña con el consiguiente peligro para los viandantes, Diego Mazquiarán y Torróntegui “Fortuna”, que paseaba por esos aledaños, se encargó de estoquearle y por esa hazaña le fué concedida la Cruz de Beneficencia.
Nació en Sestao (Vizcaya) el 19 de febrero de 1895 y le pusieron ese apodo por haber resultado ileso al ser arrollado por un tren cerca de Valladolid cuando iba de capeas, se dice que cayó a la vía junto con otro compañero que le acompañaba y que para su desgracia falleció en el acto.
Era considerado como uno de los mejores estoqueadores de su tiempo. Durante la contienda civil española emigró a Perú y allí encontró la muerte el 10 de mayo de 1940 no sin antes haber tenido que padecer graves trastornos cerebrales.
Destacó como novillero y el 17 de septiembre de 1916 tomó la alternativa en Madrid, Rafael El Gallo le cedió el toro “Podenco”, de Benjumea, y Alfonso Cela y Villeíto “Celita” actuó de testigo.
*** … 1917 se produjo el óbito del ganadero don Eduardo Miura Fernández a consecuencia de una afección de las vías respiratorias, en el entierro el féretro iba desprovisto de coronas por expreso deseo del finado.
En 1842 el industrial sombrerero don Juan Miura compró a don Antonio Gil Herrera la ganadería que este poseía a la que le añadió más tarde vacas de José Luis Alvareda, de procedencia Gallardo. En 1850 se agregaron reses de doña Jerónima Núñez de Prado, viuda de Cabrera, de la casta Vistahermosa.
Al fallecimiento de don Juan la ganadería se anunció a nombre de su viuda y ésta se la pasó a su primogénito Antonio, cuando murió en 1893 se hizo cargo de la misma su hermano Eduardo; estuvo al frente hasta su muerte, la que en principio hacemos referencia. La heredaron sus hijos Antonio y José que en 1940 la cedieron a su hijo y sobrino Eduardo Miura Fernández, el segundo apellido coincidía con el de su abuelo.
Al fallecer el 1996 la legendaria ganadería pasó a manos de sus actuales propietarios, sus hijos Eduardo y Antonio Miura Martínez.
Sus toros llevan la divisa con los colores rojo y negro cuando se lidian en Madrid y verde y grana para el resto de las plazas. La señal es hendido y muesca en la oreja izquierda y despuntada la derecha.
Trágico fué el debút que tuvo la ganadería en Madrid ya que el 20 de abril de 1862 se anunciaron tres toros de don Agustín Salido y tres de don Antonio Miura. El segundo de la tarde, “Jocinero”, berrendo en negro y capirote, cogió a José Dámaso Rodriguez “Pepete” cuando intentaba hacer el quite al picador Antonio Calderón, a parte de dos puntazos le infirió una cornada que le destrozó un pulmón y le ocasionó la muerte instantes después.