Ayer toreo Cesar Rincón su última corrida en Europa, todavía le queda la feria Americana tras la cual colgará definitivamente el traje de luces.
Se despidió de España como llegó, triunfando, y será recordado por los aficionados españoles como se dio a conocer, por su entrega, por la ligazón en las faenas, por su temple, y sobre todo por la distancia que le daba a los toros. Antes de que llegara Cesar a España muy pocos toreros citaban al toro desde 30 metros y en el momento del embroque le echaban la pierna adelante, muy pocos, y muy pocos toreros yo creo que ninguno salió 4 veces consecutivamente por la puerta grande de las Ventas como el.
A parte de lo buen torero, es mejor persona no hay nadie en el mundo del toro que hable mal de el, y esto en los tiempos que corren es muy difícil.
Ser figura del toreo es aglutinar una serie de virtudes y de reconocimientos tales como, tener el respeto, admiración y beneplácito del público, el respeto de la prensa y el respeto de los compañeros de profesión. Todo esto lo consiguió César, por todo ello pasará a la historia como una gran figura del toreo.
Desde España los aficionados le despedimos con un … hasta siempre MAESTRO, o quizás sea más apropiado un … hasta luego MAESTRO, por que toreros como el no debían retirarse nunca.