Todos sabemos que influye muchísimo la buena o mala predisposición del que está viendo una cosa , para contar con total imparcialidad lo que está viendo.
Afortunadamente tenemos un elenco de profesionales de la información taurina merecedores de nuestro respeto porque, independientemente de que , a veces, nuestra opinión difiera de la de algunos de ellos, me consta que realizan su trabajo con total honestidad.
Pero, mira por donde, aparece ese personajillo revestido de “enciclopedia taurina” que valiéndose de un medio de comunicación que han puesto a su alcance, verdadera atrocidad, lo usa para mostrarnos su sapiencia taurina, y de la otra, y con total impunidad poder engordar su ” ego ” a la vez que nos hace saber de las muchísimas personas que le honran con su amistad y todo esto aliñado con esas ridículas risitas que le salen a borbotones y que entrecortan su tan sabrosa palabrería.
No obstante, desde que bastantes personas me han comentado que apagan la voz de sus televisores cuando ven corridas de toros comentadas por éste” pedazo de profesional “, me he sentido como más normal.
Lógicamente me estoy refiriendo a “Séneca Moncholi”.
¿ Verdad que se adivinaba ?.