Rivalidad taurina
March 12, 2008Las competencias taurinas siempre han sido un acícate para mayor afluencia de público a las plazas de toros y en consecuencia dar mayor auge a nuestra Fiesta.
Siempre han empezado en plazas grandes, salían de Madrid, y rápidamente se extendían a todos los ruedos del orbe taurino.
Para llegar a ellas es indispensable que haya aficionados incondicionales, y ésto se consigue cuando en el espectador la neutralidad es absorbida por la pasión y actúan movidos por esa fé ciega que les deslumbra.
La rivalidad entre toreros no puede hacerse desde los despachos, ni tampoco con ataques dialécticos en medios de difusión por parte de los implicados.
Al público no le interesa lo que digan,puede ser puro engreimiento,y lo que de verdad quiere es que compitan en el ruedo con lealtad y corrección para demostrar su supremacía.
Ellos que se dediquen a torear,el público ya se encargará de poner lo demás.
De todas formas que no se confundan algunos porque, para que exista competencia, es necesario que se repitan sus encuentros una feria sí y otra también. Torear juntos aisladamente no deja de ser un simple enfrentamiento.
Pienso que son los toreros los primeros que desean que ésto no ocurra, ya que les obligaría a mayores responsabilidades y serios compromisos todos los días. Es más cómodo y rentable ir ” de por libre “.
Resumiendo la esencia de lo expuesto,y empleando dichos populares,vengo a decir que ” las palabras se las lleva el viento ” porque ” dos no regañan si uno no quiere ” y no están dispuestos a que ” la razón se demuestre andando ” y por tanto todo se queda en ” agua de borrajas “.





