SIMPLEMENTE, DISTINTO
July 29, 2008Rafael Gómez Ortega “El Gallo” consiguió ser un torero de leyenda. Sus actuaciones plagadas de desigualdades, hicieron de él un torero no comparable con ninguno. Poseía una gracia e inspiración envidiables. Toreaba con suavidad y ritmo, era el prototipo de artista del toreo.
Era impredecible su comportamiento ante el toro, pues igual salía huyendo de un burel de poco respeto para luego descararse con otro grande y de temibles defensas. Todo cuanto hacía tenía personalidad.
Hasta sus famosas “espantás” resultaban impregnadas con su sello inconfundible.
Todo un personaje de época.





