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Los detractores

October 29, 2008

Como en realidad lo que pretenden es que se hable de ellos, -ya se sabe que a río revuelto… - , quiero aportarles mi granito de arena y voy a echarles una manita dedicándoles estas lineas.

Lo forman ese grupúsculo de alborotadores que incapaces de discernir lo que de provechoso puedan hacer en sus vidas, se dedican a ir , - y paradójicamente por las bravas -, contra una fiesta de masas tan arraigada en la cultura de un pueblo como son las corridas de toros.

Teorizan sin pruebas, porque el mismo rechazo de lo que quieren denostar les impide tener un contacto directo con el espectáculo.Tienen conocimiento de oídas de lo que rechazan; y que por supuesto se lo han ofrecido magnificando lo menos grato.

Todo lo que de positivo tiene la Fiesta y su entorno pretenden ignorarlo, lo apartan y es tabú para ellos. Aducen la peligrosidad social que conlleva este rito ancestral, montan su teoría sobre argumentos erróneos y arremeten sin piedad con energuménica intransigencia que les lleva a extremos insospechados.

De ideas fijas, sin opción al raciocinio, intentan combatir lo que de salvaje aseguran que tiene la Fiesta. Se montan en cólera y con inusitado odio no se dan cuenta de que son ellos, con sus actos, los que verdaderamente están haciendo una apología al salvajismo.

Lo que de verdad están consiguiendo es que los aficionados estemos cada vez más unidos defendiendo el espectáculo que consideramos, con permiso, el más bonito del mundo.

De todas las formas seguirán molestando, no dejarán de incordiar y resultarán tan desagradables como hasta ahora. Pobrecitos, si no valen para otra cosa que se le va a hacer.

Encuentra las 7 diferencias

Voy a situar en contexto ambas fotografías, la primera es de la feria de Bilbao de este año, y la segunda es de la feria de Zaragoza también de este mismo año.

Yo voy a dar la primera diferencia entre ambas fotos, el resto es cosa vuestra..

Ahí va la primera diferencia, el primero es máxima figura del toreo, podrido de dinero; el segundo prácticamente no torea nada y está canino.

Viendo las fotos, ¿quién es quién?

Hablar de toros

October 28, 2008

De pintorescas pueden catalogarse esas tertulias cuyos integrantes tiene como denominador común su afición a los toros. Con gustos dispares, cada cual expone los suyos con la convinción de que son los que se ajustan más a la verdad. Los defienden con ahinco, no faltando quien levante la voz y gesticule para dar mayor realce y credibilidad a sus palabras. Comparan estilos y tiempos, intentando convencer a los demás de que lo que ellos dicen es virtud y lo demás pecado. Al final todo quedará como empezó, pero eso es lo de menos.

La polémica entre aficionados es el factor más importante que hace que la Fiesta tenga interés y perdure, y el reclamo más efectista para que los que se asoman a ella por primera vez se involucren y tomen partido. Sin esa polémica derivada por la diversidad de criterios, cualquier espectáculo de masas estaría condenado al fracaso. Es el abono idóneo para que la cosecha sea fructífera, que en definitiva es de lo que se trata. Todas las opiniones son respetables, pero es que además en todas ellas siempre hay algo de verdad.

Teniendo en cuesta que el toreo es una lección inacabada, es necesario estar abierto a posibles innovaciones que cualquier torero pueda aportar, -no debemos quedarnos en el tiempo-, siempre y cuando no atente contra lo intrínseco del mismo. No olvidemos tampoco que el arte es una expresión de sentimientos y que cada torero tiene el suyo, y por tanto lo llevará a cabo tal y como lo sienta. Todos son respetables porque cada uno de por sí viene a formar parte de un todo, que en definitiva es lo primordial.

Al final se acabará la tertulia y la mayoría se marchará convencido de que los demás son unos indocumentados, que no tienen ni idea de lo que es el toreo, y que es la Fiesta quien sale perdiendo por no pensar todos como él y no comulgar con sus mandamientos.

Esto es lo que menos importancia tiene porque volverán a reunirse y seguirán dando vida al espectáculo que más quieren, al que más queremos.

Que te vaya bonito PEPIN

October 26, 2008

Sin hacer mucho ruido, rodeado de los suyos y arropado por su afición de Murcia se fue este gran torero que desde luego será recordado como un gran lidiador, honesto, cargado de pundonor, valentía y entrega sin limites.

Mucha suerte torero en tu nueva vida.

Por cierto bonito detalle el de sus compañeros sacándole a hombros.

Pedro Marín, vuelve a nacer

Si de algo nos debemos sentir orgullosos todos los aficionados y profesionales del mundo del toro es de los grandes cirujanos que tenemos en las enfermerías de las plazas de toros españolas.

Cornadas como la del novillero Pedro Marín no hace muchos años hubiera tenido terribles consecuencias.

Distintas formas de ver una misma faena…

Quizás el post que escribo a continuación sea uno de los que más me ha costado hacer desde que me aventuré en esta maravillosa locura de escribir en mi propio blog taurino.

Y es que hablar mal de un torero al que tengo tantísimo respeto y admiración me cuesta muchísimo, pero entiendo que toda crítica constructiva debe ser valorada y sobre todo considerada hasta por el propio criticado.

Enrique Ponce, pasará a la historia como un torero de época que lideró dos siglos del toreo, y como un torero de cabeza privilegiada, técnica insuperable y afición desmedida, al César lo que es el del César.

Hecha la introducción, os dejo un vídeo de Canal Sur y unas fotos de otro blog amigo, Toro,torero y afición, para que comparéis una misma faena, y saquéis vuestras propias conclusiones, la que he sacado yo muy clara, una faena ventajista y carente de verdad.

Dicho queda.









Pensamientos al vuelo

October 25, 2008

*** Hay toros que llegan muy enteros a la hora de la verdad a pesar de haberles dado muchos muletazos. No siempre es porque tengan más fuerza que otros, simplemente es debido a que no se les ha toreado, no se les ha hecho faena porque no se les ha dominado, no se les ha mandado ni templado. El torero les ha dejado pasar, que no es lo mismo que hacerles pasar.

*** Muchas veces cuando un presidente no concede un trofeo merecido en justicia, recapacita y pretende arreglar el error concediendo otros no ganados con igual mérito. Luego cuando uno quiere enterarse del resultado leyendo el resumen que de la corrida se publica y ve los trofeos concedidos a los diestros, tiene una visión errónea de lo sucedido en el ruedo puesto que el resultado final está adulterado. Compensar es equivocarse dos veces.

*** Se puede observar muy a menudo como muchos de los presidentes colocados a dedo en cantidad de provincias y municipios nos ofrecen toda una gama de errores debido a su falta de conocimientos taurinos. Con los asesores ocurre tres cuartos de lo mismo.
Algunos, como les han dicho que tienen que dar seriedad a “su” plaza siendo duros a la hora de conceder trofeos, son injustos con su racanería y otros, en cambio, parecen que tienen la gripe.

*** Que gratificante resulta ver a un torero ejecutar durante la faena serie de muletazos formando un círculo encadenado,rematándolos con un soberbio pase de pecho.

*** De todos es conocido que los aficionados tienen gustos diferentes para paladear el toreo. Me parece muy bien, pero no me digan que es lo mismo un café con azúcar que azúcar con café.
Aditamentos en exceso adulteran lo genuino de un producto, haciendo que desaparezca el sabor característico que lo identifica.

*** Cuando un torero brinda el toro al público le viene a decir que todo cuanto haga se lo dedica a él. Yo pensaba que todo lo que se hacía delante del toro tenía el mismo fín sin necesidad de testificarlo con el brindis.
Ceremonia muy colorista pero innecesaria, creo yo, que lo único de positivo que tiene es que al menos da la posibilidad de que el torero escuche una ovación, que las más de las veces es la única que oye a lo largo de su faena.

*** Con lo bonito y gratificante que es para la vista el poder admirar el colorido y observar la cantidad de matices que atesora una corrida de toros, que gozada tiene que ser para los orientales el poder verlo en pantalla panorámica.

Pitones a salvo

October 24, 2008

Hay opiniones de todo tipo respecto a si es bueno o no el enfundar los pitones del toro en el campo, yo desde luego estoy a su favor, es más, me gustaría ir más lejos y hacer una propuesta, ¿por qué no hacer obligatorio el enfundado de pitones y legislar la necesidad de que el desenfundado se haga en la misma plaza de toros en que sean lidiados y que con la presencia de la autoridad se levante acta del momento? Se le podría aplicar a la funda algún sello identificativo a modo de precinto que hiciera imposible su manipulación.

De esta manera nos aseguraríamos la presencia del toro integro en la plaza, sin necesidad de tener que enviar a posteriori las astas al análisis clínico para resolver en muchos casos sospechas fundadas.

Todos los dimes y diretes posteriores al arrastre del último toro me parece baldío, ya que el aficionado ya ha sido estafado, hay que buscar soluciones de control anteriores a la lidia y mira por donde el propio ganadero ha dado una idea sin darse cuenta, puesto que no nos equivoquemos, el enfundado se hace únicamente por el egoísmo propio, ya que con esta acción evita que se le estropeen los toros en el campo, con lo cual venderá las camadas completas.

Para mi ver como se lidia una corrida sospechosa de haber sido afeitada es lo mismo que ir a un concierto y escuchar al cantante hacerlo en playback, es decir, una ESTAFA con mayúsculas.

Hecha queda la propuesta…….


La gran faena

October 22, 2008

Cuando nos hablan de faenas extraordinarias en algún espacio taurino en la televisión, siempre sale a relucir la que hizo “Antoñete” al toro “blanco” de Osborne en la segunda corrida de la Feria de San Isidro del año 1966.

Es posible que al escuchar a los profesionales la forma en que la ponderan y la cantidad de adjetivos con la que la piropean puede haber alguien que piense que, aún habiendo sido buena, magnifican lo acontecido. Nada más lejos de la realidad.

Por una casualidad, muy agradable por cierto, llegó a mis manos un periódico de la época y pude leer lo que ha continuación transcribo:
# Gran faena de “Antoñete”. Señores y que buen toro fue el cuarto de la tarde, sobre todo en el tercio final, al que llegó suave, pastueño y sin tirar una cornada; pero amigos, ¡vaya extraordinario torero que le tocó al bicho!. Nos referimos a “Antoñete”, que hizo una faena sencillamente maravillosa. Dió varias series de naturales inmejorables por el mando, temple, suavidad y buen arte que derrochó el madrileño, muchos de ellos, de frente. ¡Y vaya pases de pecho, derechazos y bonitos adornos!. La faena fue un continuo clamor de olés. A la hora de matar “Antoñete” señaló dos estupendos pinchazos, haciendo la suerte a la perfección, pero con la mala fortuna de agarrar hueso y lastimarse en una mano. Terminó de media atravesada y descabello. No obstante, se le concedió una oreja. Si agarra la estocada, no sabemos que le hubieran concedido. La Luna, a lo mejor. Fue una de las mejores faenas que hemos visto en muchos años, dificilísima de igualar y no digamos de superar en esta y en otras muchas ferias. Algo asombroso. #
Se epilogaba la crónica con: “Otro Antonio que se convierte en Don Antonio”.

Leyendo esto se podrá comprobar que no exageran ni un ápice y es verdad todo cuanto dicen de ella.

Desde aquí quiero rendir homenaje a éste gran torero con todo mi respeto y admiración.

¡ Salud Maestro !

Una tarde de toros

La Fiesta de los toros, a diferencia de otros espectáculos con reglas fijas y a veces inamovibles, ofrece la oportunidad de poder disfrutarla a un público variopinto y de concepciones dispares en cuanto a la valoración de lo que se le está ofreciendo en el ruedo. Cada uno tiene sus preferencias y puede esteriorizarlas a su buen saber y entender.

Como al arte no se le puede encorsetar, admite cantidad de mandamientos y es rico en tendencias y en gustos, de ahí el gran abanico que se nos abre para pasarlo bien cuando asistimos como espectadores a una corrida de toros.

La grandeza de este espectáculo radica en que cada tarde el ruedo se transforma en una pinacoteca en la que los asistentes siempre tendrán la oportunidad de disfrutar y grabar en su mente alguno de los lienzos que se exponen a lo largo de la tarde y, en consecuencia, dar por bien empleada su asistencia. En el caso de no gustarles ninguna obra, resultará casi imposible que ni siquiera puedan admirar alguna que otra pincelada de las muchas que conforman un lienzo.

Una de las mayores ventajas que tendrá el público asistente es que podrá transformarse en jurado con voz y voto y así valorar las obras de arte que se hagan en el ruedo; sobre la marcha, según se van produciendo, sin recomendaciones y con una espontaneidad que emanará limpiamente de lo más profundo de su sentimiento. Que no es poco.

¡ Yo también tengo derecho !

October 19, 2008

En mayo de 1966 se celebró en Sevilla una novillada en la que con reses de Núñez Hermanos actuaron José Rivera “Riverita” (dos orejas), Tinín (tres orejas) y Francisco Rivera “Paquirri” (una oreja).

La plaza registró casi el lleno ya que el cartel tenía muchos alicientes. El encierro fue bueno en conjunto y los novilleros pusieron todo de su parte para no defraudar, cosa que consiguieron. Lo verdaderamente anecdótico ocurrió al término del festejo. Nada más arrastrar al sexto de la tarde el presidente abandonó el palco sin esperar a que los actuantes se marchasen del ruedo. Los tres matadores fueron paseados a hombros por la plaza y acto seguido procedieron a sacar de tal guisa a la calle a José Manuel Inchausti.

La sorpresa fue grande cuando la autoridad no lo consintió, ¿qué motivos había?, y más teniendo en cuesta que el palco presidencial estaba vacío. En medio de una gran bronca por parte del público, “Tinín” saltó la barrera saliendo por sus propios pies por la Puerta del Príncipe para de inmediato ser alzado en hombros por los aficionados que no se creían lo que estaba pasando.

Caprichos no entendibles de los que están dotados de potestad para hacer de obligado cumplimiento todo aquello que es de justicia y además está reglamentado.

Lidiar un toro

Tan importante es, que debe comenzar con el primer capotazo que se le da y todo lo que a continuación se haga al toro tendrá como finalidad el corregir defectos y prepararlo para la suerte suprema, pues deberá llegar con las fuerzas precisas para que colabore y se le pueda estoquear sin que presente dificultades añadidas.

Teniendo esto en cuenta no se explica como hay matadores que permanecen indiferentes en los dos primeros tercios, sobre todo en el de varas, y permiten que los peones hagan y deshagan a su antojo. No les importa que se les pique de cualquier manera, el caso es que sangren. Picar al toro no es hacerle boquetes en su anatomía, su misión es otra bien distinta. Al toro hay que pegarle lo que haga falta pero con conocimiento de lo que se está haciendo y no concentrar todo el castigo en un alevoso primer puyazo que, además de no poder medir bien la fuerza del toro, impide el poder ver como entra de nuevo al caballo en varas sucesivas. Luego están la cantidad de trapazos, que no capotazos, que dan al toro para colocarle en suerte tanto en varas como en el tercio de banderillas, y que lo único que consiguen es restar pujanza al animal y resabiarlo.

El responsable de la lidia es el matador, pero parece que a la mayoría les trae sin cuidado y creen que con estar en su sitio, aunque no intervengan, ya han cumplido. Luego se quejan cuando en la faena les llegan las dificultades y no pueden con el toro. Dicen que era malo y la realidad es que están recogiendo lo que ellos sembraron. La negligencia no admite excusas.

Tanta era la importancia que se daba a la lidia en tiempos pasados que como muestra de ello tenemos lo que aconteció en Sevilla el 24 de agosto de 1917. Se celebró la corrida de la Prensa con ganado de doña Carmen de Federico, encaste Murube, que se presentaba por primera vez en ese coso, actuando “Gallito” como único espada. Aparte de la relevancia que de por sí tenía el festejo, quisieron darle más aliciente con el anuncio de que se rifaría entre el público la cabeza del toro que fuese mejor lidiado. No la del mejor toreado, ni la del más bravo, ni tan siquiera la del mejor presentado; se rifaría la de aquel cuya lidia hubiese sido la más eficiente y correcta. Todo un ejemplo de como se querían hacer las cosas. Igualito que ahora.

Cuando un matador es considerado figura indiscutible del toreo por ser capaz de hacer faena en casi todos sus toros, debemos tener presente que esto se debe a que , aparte de otras virtudes, es ante todo un buen lidiador. Sin lidia no hay toreo.

No es de justicia

October 14, 2008

El descabello no debe considerarse como una suerte del toreo que deba contemplarse como tal en el conjunto de la lidia de un toro. Si después de una buena faena el cornúpeta rueda sin puntilla por efecto de una estocada en lo alto, el éxito del torero está asegurado y la gente ponderará de inmediato la no necesidad de haber tenido que recurrir al verduguillo, valorando positivamente esta circunstancia.

Partiendo de esta base no se debería dar tanta importancia al fallo con el estoque de cruceta, máxime si tenemos en cuenta que en esos momentos hay toros que se tapan, no obedecen a los toques y resulta casi imposible el finiquitarlos. Se podrá ser más o menos diestro para ejecutar este lance, pero no olvidemos que la suerte es un factor muy importante. Teniendo esto en cuenta no es justo que se arroje por la borda y se olvide todo lo realizado anteriormente por una cosa que ni siquiera es necesaria efectuarla en todos los toros.

Y no digamos si nos referimos a la puntilla. Algunas orejas se pierden porque falla el puntillero. No tenemos en cuenta de que se trata de una acción en la que ni siquiera es protagonista el matador. ¿ Porqué castigarle por una cosa en la que no tiene ni arte ni parte?. ¿Acaso se le resta mérito al torero porque sus subalternos hayan fallado con las banderillas?.

Es totalmente necesario el desterrar por completo lo que de negativo se da a estas circunstancias que no tienen nada que ver con lo que de específico encierra una faena. Es triste que algunas se queden sin premio por estas nimiedades que no deberían ser más que meras anécdotas.

Las cosas en su sitio

*** Para ser máxima figura del toreo es necesario defender la posición que se tiene enfrentándose con todos aquellos que le quieren quitar el puesto. Siempre hay alguno que estando arriba confunde el no dejar que le pasen en el ruedo, con el no dejarles pasar al ruedo.

*** Los vetos no siempre se deben a una enemistad personal. Se escudan en eso para que no se advierta que el verdadero motivo es la envidia o el temor a ser superados. La “venganza” debe consumarse ante el toro.

*** A veces da la sensación de que algún torero cuando hace el quite en un toro de su compañero no lo ejecuta para poder lucirse, sino más bien para otra cosa. Piensa mal y acertarás.

*** Algunos críticos son maestros en “tapar” lo que de negativo pueda tener su torero “protegido”. No irán al infierno por ello, pero no deja de ser pecado.

*** Muchos creen que cuando más se cruza el torero ante la cara del toro demuestra ser más valiente. Cruzarse no es ni más ni menos que una cuestión de técnica.

*** Por sistema se protesta airadamente cuando durante la faena se hace uso del pico de la muleta. Si se ejecuta reiteradamente con el fin de aliviarse resulta reprobable, pero en ocasiones es de buen recibo a la vez que útil y necesario.

*** Hay toreros que creen tener la misma categoría que alguno de sus compañeros, pero es porque no se dan cuenta de que ellos no son capaces, y ahí está la diferencia, de sacar de la nada un mundo.

Yo ví otra cosa

October 12, 2008

Después de ver la corrida de Zaragoza en la que con toros de Núñez del Cuvillo actuaron El Juli, El Cid y El Fandi, tuve la curiosidad de constatar lo que había visto con lo que publicaba en su página web Burladero.com.

Cual no sería mi sorpresa cuando leo la crónica firmada por Mario Juárez y que como encabezamiento pone, con letras pequeñitas, “El Cid no termina de romper con un buen lote, aunque corta una oreja”, y después valora la actuación del diestro de Salteras en el quinto de la tarde con lo siguiente: “Al segundo lo cuajó de capote y después en la muleta no terminó de encontrar el pulso. Algo rebrincado el toro, Manuel Jesús trató de traerlo en corto, cuando pedía sitio. No funcionó la cosa, rematada con una estocada efectiva”.

Aseguro que jamás he leído ninguna crónica que difiera tan escandalosamente de la realidad.

Creo que todos pudimos ver como a “Campanito”, de poca fuerza pero de buena condición, le sacaba a los medios con suaves y toreros muletazos que fueron aplaudidos. Pudimos comprobar como, colocado siempre en su sitio, instrumentaba derechazos templados tirando fenomenalmente bien del toro y remataba las series con buenos pases de pecho. Los naturales tuvieron mucha calidad por su seriedad y hondura siendo jaleados con sonoros olés. La faena fue perfecta, de categoría, de mucho mérito. Antes de una entera un poco desprendida le dió un pinchazo en todo lo alto, descabellando a la primera. A pesar del desafortunado remate la faena fue premiada con una merecida oreja que paseó en la vuelta al ruedo entre la aclamación unánime del público puesto en pie.

Triunfo grande respaldado por toda la plaza y sin lugar a dudas por todo aquel que haya tenido la oportunidad de ver la importancia de todo cuanto hizo este pedazo de torero que se llama Manuel Jesús “El Cid”.

Ahora me pregunto, ¿no será que hay de por medio alguna que otra cosa para que le haya impedido ver con claridad lo que ocurrió en el ruedo?. Si no es así, ¡qué lástima que no sepa paladear lo bueno!

Arte hasta en el ingenio

October 10, 2008

En una de las corridas televisadas de la Feria del Pilar oí decir a Manuel Molés, mis felicitaciones para todo el equipo, que habían preguntado a Morante de la Puebla cual era su deseo para la tarde en que va a enfrentarse, el próximo domingo, a seis toros de distintas ganaderías en el coso de Pignatelli.

La respuesta no pudo ser más elocuente y significativa por lo mucho que de fondo encierra. Contestó: “que no me embistan los seis”.

Qué difícil tiene que ser el estar toda la tarde dando pases sin parar a toros que no se cansan de embestir. Agotador, para terminar sin aire.

Lo dicho, arte hasta en el ingenio….

Qué gran oportunidad

Es la que se le presentó a Antonio Barrera en el coso de La Misericordia de Zaragoza. Después de haber tenido que soportar la presencia de los cuatro primeros toros de la corrida de Valdefresno, descastados y sin ninguna transmisión, apareció en el ruedo el quinto de la tarde de nombre “Buscatodo”. Fue un toro bravo con mucha nobleza que acudía de largo a la muleta, repetía, planeaba en los vuelos de los engaños y obedecía hasta el final. Fue un gran toro, de puerta grande con mucha fuerza.

Lo malo fue que Barrera, para desgracia suya, no lo supo aprovechar. Tuvo todo a su favor para conseguir un gran triunfo y haber podido dar el aldabonazo que necesitaba, en una plaza de primera y con la televisión de por medio. Estuvo queriendo y en ocasiones le instrumentó buenos muletazos, sobre todo por la derecha, pero su faena no fue la que se merecía el toro. Quiso exprimir sus muchas arrancadas con unos circulares postreros y lo que consiguió fue estropear aún más lo realizado con anterioridad. Se dejó enganchar la muleta en varias ocasiones y enfrió por completo el ambiente.

La verdad es que no estuvo mal, pero tampoco estuvo bien y esto es lo peor. La suerte llamó a su puerta y le dió con ella en las narices. Tiempo tendrá para lamentarlo.

Los espectadores

October 9, 2008

Al público que asiste a una corrida de toros se le suele catalogar por regla general en dos categorías diferentes, la gran masa y la minoría selectiva. La primera la forman todos aquellos que asisten al espectáculo con el propósito de divertirse y que desconocen en parte la verdad del toreo, son más ingenuos y más fáciles de conformar y, como no, de ser engañados. Disfrutan de todo lo que se hace bonito aunque no se ajuste a las normas que se consideran como válidas dentro de los cánones del toreo. Posición que no deja de ser muy digna y respetable.

La “minoria” la forman ese grupo de aficionados que son necesarios, pues atesoran unos conocimientos que les permite denunciar públicamente cualquier abuso que se pretenda hacer durante el desarrollo de la lidia y que atente contra la pureza de la misma, ya que a la “masa” les puede pasar inadvertido. Hasta aquí todo va bien.

Lo que ocurre es que a veces acuden a la plaza con el fiel de su balanza, pesadora de lo extrictamente correcto, algo descompensado y a la primera de cambio ya están viendo fraude por todos los sitios. Es entonces cuando su actitud se vuelve inquisidora y termina desembocando en injusticia. No transigen lo más mínimo y juzgan con severidad desproporcionada lo que en realidad no deja de ser algo sin importancia, o al menos inferior a la que ellos le dan.

Peor son aquellos que se contagian por el mero hecho de ser vecinos de localidad de esos aficionados, ya que al final se creen portadores de la fe taurina. Entre unos y otros, con sus excesos, lo único que consiguen es alterar y echar a perder una tarde que posiblemente caminaba por buenos derroteros.

Independientemente de esto, pobrecito del profesional al que le apunten en la lista negra de su agenda.

Diego Ventura

October 7, 2008

En primer lugar quiero dejar constancia de que le considero un buen rejoneador, pero que si se dedicara solo a torear a caballo sería suficiente para que los públicos se le entregaran. Se ha empeñado en adiccionar a su toreo unos remiendos efectistas que a mi entender le restan seriedad al conjunto de sus actuaciones.

Al margen de esto se me antoja pensar lo hartito que tiene que estar su sombrero ya que todas las tardes en que actua, debidamente programado, lo lanza a lo lejos para recocijo de los “aficionados” después de clavar la primera, a veces la segunda, banderilla. Por el contrario, que contentos estarán los caballos con lo besucón que es con ellos. Otras de las cosas que me llama la atención es lo sorprendido que demuestra estar cuando realiza algo de verdadero mérito, pues siempre se lleva las manos a los ojos tapándoselos como dudando de que haya podido realizar semejante hazaña. Confianza en sus posibilidades se llama a esto.

Cuando le sacaban a hombros tras su actuación en la Feria del Pilar, a una pregunta que le hicieron referente al haber triunfado en todas las plazas importantes contestó que “es que en todas las plazas en que he debido estar bien, lo he hecho”. Que pasa, ¿es que en el resto no debe y además le trae sin cuidado estar mal?. Con esto viene a decirnos que solo busca su interés personal y que el público le trae sin cuidado y no le merece respeto el que acude a plazas de menor importancia.

De todas las formas, viendo la aceptación que tiene, pienso que tendré que poner mi afición al día y si todos lo aceptan me tendré que resignar y asumirlo aunque esto no signifique que comulgue con ello.

Lo que está claro es que unos divierten y otros emocionan.

Jose Tomás, indulto histórico

October 4, 2008

Sobran las palabras, de las faenas más macizas y con más profundidad de Jose Tomás. Muletazos eternos en su duración y enjundia, ayudados y trincherazos por bajo para el recuerdo.

El toro, más que justo su indulto. Tardes como esta engrandecen la fiesta.