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Dos formas de torear

November 28, 2008

Don Amós Salvador, hombre público de mediados del siglo pasado y gran entusiasta de la fiesta de los toros, indicaba que como base fundamental del toreo existían dos maneras de burlar la acometida de los toros y por tanto constituían dos formas distintas de torear. Una consiste en la agilidad de movimientos basada en los pies y la otra, más inteligente, en la quietud y en el manejo de los brazos.
En la “Teoría del toreo”, escrita por él, decía lo siguiente:

# Para realizar toda suerte debe colocarse el torero en la dirección del toro, y desde este momento el toro queda interpuesto en el terreno del torero y éste en el de aquél, de modo que si el toro va por el suyo y en su dirección, debe coger, a menos que para impedírselo se interponga “una suerte” destinada a desviarlo. Pero eso puede hacerse de dos maneras; consiste la primera en señalarse un terreno y darle una salida por medio del engaño, sacando y extendiendo los brazos, con lo cual se le lleva fuera de su linea, quedándose quieto el torero; consiste la otra en dejarle empapado en el engaño y en su propia dirección y salirse de ella moviendo los pies. ¡ La diferencia es colosal !. La una descompone el toro, haciéndole describir una curva y contracurva extensas, y hace que el toro necesite más tiempo para reponerse y volver a embestir; la otra cambia los papeles, y hace que tarde más en reponerse el torero, que está en movimiento. En la una el torero está quieto y se cansa menos porque sólo mueve los brazos, y se repone con sólo girar sobre los talones; en la otra agota su fuerzas por el bailoteo, y el giro es más extenso. En la una, el engaño sirve para quitárselo de encima; en la otra, sólo sirve para contenerle o distraerle la cabeza, mientras se desvía para evitar el hachazo. En una gira el toro alrededor del torero; en otra, es el torero el que gira alrededor del toro. En suma, de un modo se torea al toro; mientras que del otro el que resulta toreado es el torero. ¡ Y esto último no entra, que yo sepa, en el arte de torear, sino en el de ser toreado !. #

¡ Más claro imposible !.

José Pedro Prados ” El Fundi”

November 24, 2008

Me parece oportuno hablar un poco sobre éste matador de toros, fruto de las primeras hornadas de la Escuela Taurina de Madrid, olvidado no hace mucho por la inmensa mayoría y que últimamente parece que se han dado cuenta de que existía.

De carácter rebelde, pero sincero y bondadoso, ha tenido que luchar sin desmayo contra todo y contra todos a lo largo de su dilatada vida taurina.

Pertenece a ese grupo de toreros, por todos conocidos, que siempre han tenido que enfrentarse al ganado duro, ese que nadie desea. Con la mitad de los toros de esas características que ha tenido que matar por esos ruedos de la geografía taurina, hubiesen sido más que suficientes para que algunos de los que ahora gozan de una posición de cierto privilegio en la profesión se hubiesen tenido que retirar hace algunos años.

Rechazado en Madrid por cierto sector de público, -nunca se ha visto tanto ensañamiento e incomprensión con un matador-, supo aguantar con estoicismo y resignación tamaña injusticia cuando por sistema le negaban el pan y la sal. Con motivo o sin razón de ser, daba lo mismo, siempre era igual.

Ha llegado a ser un torero poderoso por obligación al tener que enfrentarse de continuo al ganado duro, ese que no permite ninguna licencia y que siempre está con el gatillo preparado, los pitones, para descubrir las ausencias lidiadoras de su oponente y cobrarse el mínimo despiste. Torea con profundidad y arte, -torear con arte no es hacerlo todo bonito-, pues no me digan que no es necesario éste último para hacer lo que hace a los toros. Manejando la espada es uno de los mejores estoqueadores que existen en la actualidad.

En los últimos años era notoria su progresión, y en la pasada temporada ya puso en alerta a muchos de sus detractores haciéndoles ver la importancia de su toreo. En la que acaba de terminar ha conseguido hacerse respetar por todos, y convencer hasta a los más escépticos de que su tauromaquia ha crecido tanto que no han tenido más remedio que catalogarlo como lo que es, un maestro.

La clave de llegar hasta donde ahora se encuentra ha sido sin lugar a dudas su continuo sacrificio, el no desfallecer, su fortaleza de ánimo, pero por encima de todo su afición. Muchísimo mérito el suyo.

¡ Enhorabuena maestro !.

La corrida terminó

November 20, 2008

En el fondo de la tarde
nubecillas de poniente,
en el tendido vacío
el aire tibio se duerme.

Ya se ha marchado la gente,
no se escucha el griterío,
la tarde ya agonizante
espera cruzar la noche.

En la quietud de la arena,
en el redondel vacío,
de ilusiones salpicada
las huellas de lo ocurrido.

Inmóvil, callado, rojo,
clavel triste la corteja,
y en el callar de la noche
silencio, solo silencio.

Sálvese quien pueda

November 18, 2008

Viendo la forma de comportarse de algunos toreros, bastantes, nos damos cuenta de que son unos perfectos vanidosos.

Su pedantería llega a tales límites que cuando tienen a bien cruzar algunas palabras con alguien que está fuera de su entorno, lo hacen con tal aire de suficiencia y arrogancia que parecen indicar que es un privilegio el que “tamaño personaje” se rebaje y se digne a conversar con ellos.

Consideran una blasfemia y no toleran que en su presencia se hable bien de un compañero, aún a sabiendas de que es infinitamente superior a ellos. Viven en una nube al amparo del “sobeteo halagador” de sus más fieles y se endiosan, pero ocurrirá que cuando les lleguen sus horas bajas, que les llegarán, y se vean olvidados por la mayoría de los que les endulzaban su “ego”, se darán cuenta de que su comportamiento fue todo un error y que lo vivido ha sido algo surrealista, humo, solo humo.

Terrible decepción la suya.

Regalar un toro

November 15, 2008

Recién estrenada la temporada americana me viene a la memoria el hecho, costumbre que se da a menudo por esos lares, de regalar un toro al final de la corrida por alguno de los matadores que actúan en la misma.
Pienso que es una falta de ética pues atenta profesionalmente contra los compañeros que con él actuan, ya que con ello aumenta el número de posibilidades para triunfar. Cada coletudo debe matar exclusivamente los toros que hayan sido programados en el cartel, y no hacer la trampa de aumentar su número por el mero hecho de que los que le han correspondido hayan sido malos o no haya podido triunfar con ellos. El regalo que hacen es una falta total de respeto y de compañerismo con los otros integrantes del cartel.
En su defensa podrán alegar que si lo hacen es con el visto bueno de los otros toreros; aunque es de suponer que aunque no se opongan no les sentará nada bien semejante decisión. No todo el mundo está al alcance de costearse un toro de su bolsillo, y aquí si que cuadra eso de “a la fuerza ahorcan”, y tienen que transigir que otros lo hagan por circunstancias de todos sabidas. Resignación y a tragar injusticias, a pesar de que no hay razón para que nadie juegue con ventaja.

También cabe la posibilidad de que el matador “magnánimo” caiga lesionado y no pueda terminar con el astado. En este caso, ¿qué ocurre?.
Pues que el más antiguo de alternativa tendrá que apechugar con el “regalito” con el peligro que eso conlleva, es un riesgo añadido, por la posibilidad de ser cogido por el toro que, sin comerlo ni beberlo, se ve obligado a enfrentarse. En caso de negarse, está en su derecho, es de suponer la reacción del público y de alguno más.

El espectador que disfruta viendo torear se alegrará siempre con estas decisiones puesto que le permitirá, sin coste adiccional, contemplar otra faena que no estaba anunciada en los papeles. Al buen aficionado no debería importarle el resultado artístico que se lograse con el toro de regalo, ya que atenta contra la igualdad de derechos de los actuantes en la corrida y que siempre va en detrimento del menos pudiente, del más débil.

Toros de regalo, sí ; pero siempre que se actúe como único matador. Y si es más de uno, mejor que mejor. En caso contrario se estará abusando, haciendo de menos y faltando al respeto a los compañeros.

De todo un poco

*** La primera corrida televisada en España tuvo como escenario la plaza carabanchelera de Vista Alegre (Madrid), La Chata, el 8 de agosto de 1948. Actuaron “Gallito”, “Andaluz” y Escudero. Solo pudo verse en el Círculo de Bellas Artes y tanto el resultado artístico como la retrasmisión, dejaron bastante que desear.

*** Los inmovilistas son los “antisabios” de la afición, pues son incapaces de rectificar. Su postura de intransigencia es de lo menos airosa que existe; no dan su brazo a torcer y se encasillan con tozudez en su error, aún notando claramente que existe.

*** Aunque no lo parezca, es mucha la importancia que los hombres de plata tienen para su matador.
Certificando lo anterior, está lo que dijo Rafael Molina “Lagartijo” en Madrid al terminar la corrida en la que se cortó la coleta el estupendo banderillero Mariano Antón. Después de haber estado durante muchos años a sus órdenes y considerándolo como insustituible en su cuadrilla, con gran tristeza comentó:
” ¡ Me han cortado una pierna !”.

*** Si la genialidad en aquellos toreros que han sido tocados por la varita mágica fuera de manera continuada, llegaría un momento en que no se les podría aguantar. Por eso es de agradecer que no sean perfectos y que nos dosifiquen esos mecanismos alucinatorios de los que hacen gala, obsequiándonos solo en momentos cruciales.

*** Algunos toreros se quejan de no ser respetados por el público cuando son protestados por no haber estado bien y considerar ellos todo lo contrario, sacando a relucir de inmediato el número de cornadas que tienen en su cuerpo. El aficionado respeta a todos, lo que ocurre es que no transige con que le den gato por liebre. El mérito de un matador se consigue a base de estar bien ante el toro; las cicatrices son consecuencias de la mala suerte, de atropellar la razón, o de andar con torpeza ante los cornúpetas.

*** La primera vez que un toro bravo entró a formar parte de los animales residentes en un zoológico fue el 14 de agosto de 1960, en Barcelona.
El morlaco, jabonero claro, se llamaba “Coquinero” y pertenecía a la ganadería de don José Luis Osborne.

Plazas de toros cubiertas

November 13, 2008

Cuando se habla de la necesidad de cubrición de algunas plazas de toros para preservarlas de la metereología adversa, siempre se pone como ejemplo la de La Misericordia, coso de Pignatelli, de la capital aragonesa; concediéndola el privilegio de ser la pionera.

Si echamos mano de hemeroteca advertiremos que la primera de ellas, poligonal y cubierta, se construyó en París, en el Bosque de Bolonia,- junto con la Torre Eiffel -, con motivo de la Exposición Industrial Internacional que se celebraba ese año de 1889. Estaba ubicada en la calle Pergolese.

Con un aforo para veintidos mil espectadores, fue inaugurada el 10 de agosto, y en tal efeméride actuaron con toros del duque de Veragua y del conde de la Patilla: “Currito”, Felipe García, Angel Pastor y “Paco Frascuelo”. Los toros eran devueltos a los corrales una vez terminada la lidia y simulada la suerte suprema. De todas las maneras fue corta su vida, ya que se demolió cuatro años más tarde.

No obstante, no fue la primera plaza de fábrica que se construyó en el país vecino ya que dos meses antes se había inaugurado otra, el 28 de junio, en la calle de la Fédération.

Anecdótico

November 10, 2008

Al otro lado del charco suelen poner el nombre a los toros sin tener en cuenta ninguna regla ni costumbre fija. A veces hacen referencia a cualquier circunstancia que el ganadero considera oportuno reseñar, otras como homenaje a algo e incluso con el nombre de alguna persona a la que quieran agasajar.

Como mejor ejemplo de lo dicho está la corrida que se celebró en la plaza Méjico el 2 de noviembre próximo pasado. Se lidiaron seis ejemplares de San Marcos, propiedad de don Nacho García Villaseñor y de su hijo Marcos García Vivanco; del que tomó nombre la ganadería. Se fundó en 1940 con reses de Piedras Negras y San Mateo- cuyo origen se remonta al año 1899-, siendo los productos de ésta última la base de la misma.

En 1908 don Antonio Llaguno importó de España 6 vacas y dos sementales del Marqués de Saltillo para elevar la calidad del toro criollo e ir reduciendo el encaste Murube y Parladé que tenían.
( Los sementales eran “Conejo”, negro y “Trianero”, cárdeno. Las vacas respondían a los nombres de “Zapita”, “Lebrijana”, “Vidriera”, “Lapillera”, “Recobera” y “Gandinguera” ).

Celebrándose ahora el centenario de esa adquisición, el ganadero de San Marcos quiso rendir homenaje a la ganadería madre de la suya y puso a los astados nombres tan alusivos como: “1908″, lidiado en primer lugar; “Adniversario”; “Toño”, en honor a su nieto; “Simiente”; “100 años”; y “Donacho”, persona muy ligada a su familia.

Como se puede comprobar, el ganadero ha querido dejar bien a las claras que también tiene su corazoncito y que sabe ser agradecido con aquello que ha hecho posible que pudiera sacar unos productos con personalidad definida.

Parrafada elocuente y acertada

November 9, 2008

De larga puede considerarse la que le soltó el diestro Guillermo Capetillo al confirmante de alternativa, Juan Chávez, en la tarde del 2 de noviembre del presente año en la plaza de toros de Méjico, en el momento de cederle los trastos:

” Juanito, como tu padrino tengo que decir que estás muy jóven, estás empezando, que aproveches esa ilusión, esa juventud, para que cumplas tus sueños, tus metas y estés siempre determinado a lograr ésto que es tan bello, es una de las profesiones más bellas del mundo pero también de las más difiíciles, eso ya lo sabes pero mantén tu entusiasmo, no dejes tus sueños y mantente siempre en pié para que logres lo que quieres ser en esta hermosísima profesión. Que tengas toda la suerte del mundo “.

Chávez no quiso quedarse atrás, y a la devolución de los trastos toricidas en el cuarto de la tarde le contestó:

” Maestro,ha sido para mí un honor que usted haya sido mi padrino de confirmación. De verdad mi respeto y admiración para usted y muchísimas gracias. Créame que todos sus consejos los tomaré en cuenta y me servirán mucho en mi carrera. Gracias”.

Por mi parte, que vea cumplidos sus sueños.

Los partes médicos

Cuando por cualquier circunstancia un torero no se encuentra en condiciones óptimas, en cuanto a salud se refiere, para hacer frente al compromiso contraído, de inmediato surge el certificado médico que le libera del mismo. La mayoría de las veces justifican su razón de ser, aunque en otras se esconde tras ellos una realidad tan aviesa como el no comparecer por motivos ajenos a su estado físico. Picaresca a la que se echa mano para evitar participar en una corrida en la que los toros a lidiar no son del agrado del coletudo, o bien formar parte de una terna en la que alguno de los integrantes no son santos de su devoción; vaya usted a saber por qué motivo, aunque es muy fácil de imaginar. Si a todos los partes se les verificara su autenticidad, algunos mentirosos sí que nos encontraríamos.

El 23 de septiembre de 1908 se iba a celebrar en Valladolid la tercera de feria con toros de Miura. Todos los que habían visto el ganado manifestaban que se trataba de un encierro mastodóntico.
Rafael “El Gallo” envió un certificado médico en el que justificaba su ausencia por lesión y por tanto no acudiría a la cita. Enterada la autoridad de que el torero iba en el expreso de Irún-Madrid, recelando del subsodicho parte, le hizo descender del tren para verificar la autenticidad de su lesión y hacerle un reconocimiento médico en el Gobierno Civil. Todos quedaron tranquilos cuando se le apreció una luxación en su mano derecha, -se la hizo toreando en Bayona-, que le impedía actuar esa tarde.

Aunque no deberíamos dudar de las conclusiones científicas con que los galenos certifican la imposibilidad de que un torero pueda torear, ocurre que a veces, y dadas las circunstancias de algunos momentos, nos hacen volvernos recelosos y llegamos a pensar que …

Segundo tercio

November 8, 2008

Mucho se ha hablado y se sigue hablando de que en la suerte de banderillas lo que debe primar es la brevedad.

Todos los tercios deben tener su tiempo y no veo el porqué deba acortarse el de ésta suerte, aduciendo tan solo a que no es fundamental en la lidia de un toro. Se le acusa de mermar las facultades del animal y por tanto de perjudicar al matador para la faena de muleta.
Haciendo las cosas bien, poco castigo se le infringe. Lo que pasa, es que el problema radica en que los toros no duran un pimiento. Tanto preservar al bicho para el último tercio, no habrá más remedio que suprimir el que nos ocupa y, a la vuelta de la esquina, habrá que hacer otro tanto con el de varas.

Aunque la brevedad deba ser lo primordial no debería estar reñida con lo que de espectacular conlleva esta suerte, no debiéndola tomar como mero trámite para acceder al siguiente tercio sin importar el cómo se la lleve a cabo; olvidándonos que con esto se le priva al público de disfrutar de algo realmente bello. Lo que ocurre muy a menudo es que los subalternos renuncian a lucirse, unos porque no saben y los más por no disputar las palmas a su matador, olvidándose de que en esos momentos son ellos los verdaderos protagonistas y que no deben “esconderse” ni dejar de monstrarnos el arte que atesoran.
Actuando así lo único que consiguen es olvidarse de su condición de artistas, comportándose como simples asalariados del torero que les contrata; aparte de que sin proponérselo están acabando con el esplendor que siempre ha tenido éste tercio.

¿Qué clase de profesionales son los que impiden que los toreros de plata ejerzan su trabajo con lucimiento?. Aunque parezca mentira, los hay. Son los “mediastintas” de esta profesión que sienten envidia por todo y por todos. Nada más tenemos que fijarnos en la cara de circunstancias que ponen esos “maestros” cuando consienten desmonterarse al exitoso de turno. Receloso el banderillero mira de reojo a su jefe y saluda con miedo, como si esperara el “rapapolvo” al final de la corrida o, lo que es peor, el despido en caso de que ésta circunstancia se repitiese con más o menos asiduidad.

Por el contrario que bonito es, también ocurre, cuando el matador pone cara de alegría tras la actuación de su compañero, - no trata a su gente como peones -, y escucha la ovación que les dedican con la misma satisfación que si se la diesen a él.

Si los tercios de banderillas se dilatan tanto es por la cantidad de capotazos que dan al toro para colocarle en suerte; a veces lo cansan a “trapazos” para al final dejarlos en el mismo sitio en que le dieron el primero.

No permitamos que entre unos y otros se termine con el segundo tercio, pues resulta siempre muy bello cuando se banderillea rápido, en cualquier terreno, pero no olvidándose de aunar la eficacia con la brillantez.

¡ Con la cantidad de tan buenos banderilleros como tenemos !.

Poema del tonto payaso

Frente al espejo,
tratas de olvidar.
Mientras eliges,
los colores de tu sonrisa.

Una parchada camisa,
zapatos gigantes.
Un pantalón roto,
y sus tirantes.

Un balde y un paraguas.
Una flor en el ojal.
Globos de colores.
Corbata de lunares.

Caminas entre los artistas,
bailarinas y trapecistas,
contorsionistas y violinistas.
Todos te gritan: suerte en la pista.

Silencio, la música se detiene.
Giran y giran las luces.
De repente, retumban los tambores.
Una trompeta y la voz del Sr. Corales.

Señoras y señores.
Niñas y niños.
Respetable publico.
Con ustedes el payaso: ……………………..

Curro Vazquez

Maestro de maestros…


Más o menos

November 7, 2008

Toreando un mano a mano junto a Vicente Pastor en la plaza de Madrid el 6 de octubre de 1911, sufrió Machaquito la cogida más grave de su carrera. Al adornarse colocando la montera en la testuz del toro “Pandero” de Gamero Cívico, fue volteado cayendo de cabeza a la arena y sufriendo por ello una gran distensión en los ligamentos cervicales; que lo tuvieron inactivo unos cuantos meses.
Estando convaleciente, y mientras soportaba los fuertísimos dolores que la lesión le producían, comentaba compadeciéndolas:

” ¡ Lo que deben sufrí las gayinas cuando las retuersen er pescueso!. ¡ Probresitas !.

La alternativa

November 6, 2008

Es una especie de salvoconducto oral, sin documentación acreditativa, que se concede para poder actuar en lo sucesivo alternando con profesionales de la escala superior; yendo acompañada de un ritual específico.

¿Circunstancias que se dan para tomarla?. Cualquier excusa es buena para ello.
— Se llevan a cabo cuando existe una anticipada madurez, acompañada de una buena base de conocimentos para poder lograr el triunfo.
— También se justifican aquellas que van acompañadas de un aprendizaje eficaz, que poco a poco se ha ido consolidando y permite dar el salto con ciertas garantías.
— La mayor de las veces se toman atropellando la razón, por motivos puramente crematísticos. Luego, así les va.
— Otras son por aburrimiento tras estar largos años en la escala inferior, y se toman por tentar un poco la suerte. Seguirán igual o peor, siendo el primer paso para una retirada.
— También están las que se toman para satisfacer el “ego” y colgarse el título de doctor sin haber hecho la téxis. Normalmente se componen de presentación y despedida.

En definitiva, hoy por hoy, la alternativa está al alcance de todos y quien no llega a matador de toros es porque no quiere , le faltan “amistades” o no dispone del “efectivo” necesario para costeársela. Igualito que antaño.

¿ Quien sabe de toros ?

November 5, 2008

Muchos han sido los profesionales que a lo largo de su vida, teniendo como base su experiencia, han dado consejos-reglas con el fin de que se tenga más seguridad a la hora de enfrentarse a un toro.

Fue Pepe-Illo quien sacó a la luz (se supone que dictó sus experiencias y fue José de la Tixera quien las escribió) las primeras normas y el método que debía seguirse para salir con bien de las acometidas de un toro. Explicaba que para conseguir eso era preciso tener conocimiento de la acción defensiva y ofensiva que tienen los toros, y que usándolos con inteligencia era imposible que el animal pudiese coger al torero. A pesar de dar a conocer lo que debía hacerse y cuando más experiencia tenía por lo mucho toreado, cayó victima de un toro.
(José Delgado murió en Madrid el 11 de mayo de 1801. En tal fecha se celebró una corrida completa, -sesión de mañana y tarde-, siendo en la segunda cuando actuando con José Romero y Antonio de los Santos, con toros de José Rodriguez, de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), fue corneado por el lidiado en séptimo lugar de nombre “Barbudo” que le introdujo el pitón izquierdo en el estómago, falleciendo momentos después).
¿Cómo es posible que aquel que dictó unas reglas para librarse de todo mal ante los cornúpetas fuera víctima de uno de ellos?.
Se sabe que era rival de Pedro Romero y que nunca admitió los consejos de éste, pues su vanidad le impedía tener en cuenta otra sabiduría que no fuese la suya. Aunque esto no fue el motivo condicionante de tan trágico fin, la realidad es que todo su saber resultó baldío.

Punto y aparte merece el que considerado en la historia del toreo como el más poderoso y conocedor de los toros que ha existido, cayese igualmente ante las astas de un cornúpeta. Me refiero, lógicamente, a Joselito.
Torero extraordinario desde sus comienzos y que podía con todos los toros, nadie le ganaba en amor propio. Durante siete años estuvo comandando el escalafón, pasando del centenar de corridas en todos ellos. Cuando cayó herido mortalmente en Talavera de la Reina el 16 de mayo de 1920 por el toro “Bailaor” de la Vda. de Ortega, nadie quería creer la realidad de lo acontecido.
¿Cómo era posible que un torero considerado como invencible, poseedor de unos conocimientos lidiadores fuera de lo normal, hubiese fallecido ejerciendo su profesión?.

Aun siendo representativos estos dos casos, no hay que olvidar a otros muchos que de igual forma pagaron a la Fiesta el tributo de más valor; su vida.
Viendo lo acontecido en el devenir de los tiempos podemos afirmar que como cada toro es un mundo distinto, por muchas reglas que hayamos aprendido nunca serán suficientes, siempre saldrá alguna con qué engordar la enciclopedia y nos quedará todavía mucho por aprender. Los despistes delante de la cara del toro son las excepciones que siempre traen consecuencias, de la índole que sean, irreparables.

Contestaron que …

November 4, 2008

*** Propusieron a “Cagancho” rodar una película en la que actuaría de protagonista. Estaba decidido a aceptar pero, cuando se enteró que debía estar en los estudios a las seis de la mañana, renunció de inmediato alegando lo siguiente:
” Negocio que no da para levantarse a las doce, no es negocio”.

*** Antaño era muy comentado un dicho que denunciaba la diferencia de categoría que existía entre los profesionales americanos y los españoles; y que con no poca severidad sentenciaba:
” ¡ Torero en América, albañil en Sevilla !”.

*** Mal lo pasan los toreros en el patio de cuadrillas esperando que empiece la corrida. Rafael “El Gallo” lo explicaba de esta forma:
” Ahí es donde se gana el dinero el torero, en esa puerta, esperando que pasen los minutos para hacer el paseillo. ¡ No se pasa ná! “.

*** “Frascuelo” se lamentaba de lo mal que lo pasa un torero con algunas de las críticas que les hacen:
” Hace menos daño la punta de un pitón que la punta de una pluma”.

*** El afamado crítico taurino “Clarito” definía a “Manolete” de esta manera tan acertada:
” Tiene el valor de los que no tienen arte, y el arte de los que no tienen valor”.

*** Después de presenciar una buena corrida de toros, todo eran halagos y felicitaciones para el ganadero, el Marqués de Villamarta. Este, en cambio, no parecía estar muy contento por lo que le preguntaron el motivo de no estar exultante; a lo que contestó:
” Si te sale una corrida muy buena no te alegres demasiado, porque es señal de que los malos se te han quedado en la ganadería”.

Cada cosa en su sitio

November 3, 2008

La fecha en que nos encontramos es la propicia para hacer balance de lo que ha sido la temporada y cuales han sido los resultados. Por regla general, casi todos están de acuerdo en quienes han sido los triunfadores, aunque siempre al final nos olvidamos de alguno que debiera estar en el grupito por méritos y resultados en el cómputo total del año. No podemos ni debemos dejar a un lado, olvidándonos en las citas, a aquel que más veces se ha vestido de luces a lo largo de la temporada. Me refiero, lógicamente, a David Fandila “EL Fandi”.

No se puede echar en saco roto la importancia que ha tenido lo realizado por esas plazas de la geografía taurina. Un torero que no es la primera vez que pasa del centenar de corridas toreadas y duplica con creces ese número en cuanto a trofeos conquistados, no merece que no se le tenga en cuenta a la hora de nombrar triunfadores. Esos resultados no los consigue “un cualquiera” y algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Se trata de un torero que no va de mero comparsa, tiene multitud de seguidores y es el culpable de que muchas tardes se llenen los cosos en los que comparece; si no que se lo pregunten a aquellos que le contratan.

Cierto es que en sus principios adolecía de cosas necesarias para andar con solvencia ante los toros, eso les pasa a todos, pero lo censurable es que ahora que las ha adquirido haya gente que esté empeñada en denostarle y no den importancia a lo que hace. Maneja bien los engaños y con el capote ha mejorado tanto, que a más de uno les gustaría hacerlo como él. Fácil con el estoque, ha conseguido formar parte de ese grupo que con más soltura y eficacia lo hacen. Y con la muleta, ¿ quién dice que no templa las embestidas?.

Mención especial merece su faceta como banderillero. Hoy por hoy no hay quien le iguale, y que no me digan que todo lo que realiza es pura exhibición de unas facultades físicas portentosas; que por cierto me atrevo a asegurar que no ha habido nadie en el toreo que haya hecho gala de tantas como él atesora. Conoce a la perfección los terrenos, las condiciones del toro, y a pesar de las dificultades que tiene el banderillear como él lo hace, siempre cuadra en la cara sin concederse ninguna licencia ni ventaja. Y no me digan que no es ortodoxa la forma; si hubiese muchos que pudieran hacer lo que él hace y de la manera con que lo lleva a cabo, otro gallo cantaría a la ortodoxia.

En definitiva, considero que injustamente se está infravalorando a un matador que lleva por montera su honradez, que tarde tras tarde - y eso es lo difícil - se entrega por completo, que da todo lo que tiene sin escatimar esfuerzos, y que además lo hace bien.

David Fandila ” Fandi “, torero, para mí también has sido triunfador.

Cosas del destino

November 2, 2008

José Cubero “Yiyo” paseaba en triunfo los ruedos cuando el 30 de agosto de 1985, torendo en Colmenar Viejo, fue cogido por el pecho cuando acababa de clavar el acero en lo alto al toro “Burlero” de Marcos Núñez. El animal le partió el corazón, muriendo en brazos de las asistencias.

Curiosa y triste coincidencia fue el que hubiese tenido que matar meses antes al toro “Avispado” que acabó con la vida de “Paquirri” en Pozoblanco; con la de Ignacio Sánchez Mejías que décadas antes tuvo que hacer lo mismo con el que mató a “Joselito”.

Independientemente de esto, lo que verdaderamente llama la atención son las palabras que dijo en el año 1983, ¿premonición?, en el transcurso de una entrevista:
“Pienso que un toro me va a partir el corazón, pero siempre respondo a la pesadilla con el ¿qué más da? …
Mejor morir de una cornada que en la M-30″

De todo un poco

*** En una entrevista preguntaron a Juan Belmonte si era verdad que era muy dormilón; a lo que contestó :
— Si señor, duermo horas y horas preparándome.
— Maestro, ¿preparándose para qué?.
— Para que va a ser, preparándome para el sueño eterno.

*** Algunos toros acusan un grave defecto que perjudica seriamente al torero al que le toca lidiarlo. Son de vuelta al ruedo.

*** Cuando nos preparamos para asistir al completo a una de esas ferias de las llamadas largas, lo primero que deberíamos hacer es encomendarnos a Dios para que nos libre de sufrir todo lo que podemos soportar.

*** Hay toreros que deben creerse que una faena es igual que el tiempo, que está construído a base de momentos.

*** Como falta de humanidad puede catalogarse lo que aconteció en Murcia el 7 de septiembre de 1910. José Gallego Mateo “Pepete” fue corneado en la ingle por el toro “Estudiante”, de Parladé, falleciendo a continuación sin que por tal motivo se suspendiese la corrida. “Machaquito” tuvo una tarde redonda.

*** La gran diferencia de las crónicas taurinas es que mientras unas solo nos describen una tarde de toros; otras, en cambio, cuando las leemos, nos hacen “ver” la corrida y sentirnos espectadores.