Cosas breves
December 30, 2008# Ser aficionado es muy distinto a ser un buen aficionado. El primero, cuando ve que un toro tiene movilidad piensa que es toreable y no se fija en nada más. No sabe ver las dificultades que entraña el comportamiento del toro y no es capaz de valorar lo que está pasando en función de los problemas que presenta. Piensa que todo el monte es orégano y eso es lo que le diferencia del segundo.
# Cuando una persona asiste a cualquier espectáculo y encima tiene que abonar una cantidad de dinero por presenciarlo, se supone que lo hace porque es de su agrado y disfruta con ello.
Por eso no es entendible el comportamiento de ese sector de público que acude a la plaza para sacar pegas de todo, razonables o no, y que en definitiva pasan mal rato. Si se quedaran en casa ganarían tiempo y dinero y no molestarían al resto de la gente con sus impertinencias. Los intransigentes sobran en cualquier sitio, y los reventadores más aún.
# Las plazas de toros son lo más parecido a un globo hinchable. La prueba de que esto es cierto nos lo confirma el oir decir a la gente haber presenciado “in situ” algún acontecimiento de esos que de tarde en tarde se dan y que, por su importancia, pasa a la posteridad. Todo el mundo estaba allí.





