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Casi ná con el nombrecito

January 29, 2009

En caso de que éste personaje al que vamos a hacer referencia hubiese optado por colgarse algún apodo, sin duda alguna el más apropiado hubiera sido el de “El Apellidos”.
Los condes de Villamanrique del Tajo rebosaban de felicidad cuando el 16 de noviembre de 1803 les nació un vastago que llenó de alegría su hogar. El recién nacido vino a llamarse, ni más ni menos, Rafael Pérez de Guzmán El Bueno y Fernández de Córboba; y cordobés para más señas.
Sus padres intentaron relacionarle desde bien temprano con gente de alcurnia tal y como correspondía a su rango, pero al inquieto chaval le tiraba más el codearse con gentes de menor abolengo y frecuentaba la compañía de mujeres, majos, toreros y con todo aquello que le pudiese proporcionar aventura. Gustaba de todo lo relacionado con los toros y siempre andaba metido en faenas de tienta, de acoso y derribo y toreando siempre que tenía ocasión; cosa que no se le daba mal del todo. Decidió ser torero e ingresó en la escuela que dirigía Pedro Romero.
Por su caracter abierto, amante de las juergas, expléndido con el dinero y ser alegre y bastante simpático, pronto se dió a conocer y gozó de mucha popularidad; todos querían tenerle por amigo y las mujeres corrían a su vera.
Juan León se lo llevó con él a torear en Aranjuez el 29 de mayo de 1831 una corrida de doña María de la Dehesa en la que también actuaban Roque Miranda y Francisco Montes “Paquiro”. Fué este último quién solicitó permiso para cederle a Rafael la muerte del toro “Gascón”, cosa que hizo de una buena estocada en la suerte de recibir. El 5 de junio siguiente le fué cedido el toro “Serrano” de don José Pinto al que también lo tumbó de un soberbio volapié; como mientras le cuadraba perdió la muleta, y no queriendo agacharse para recogerla, sacó de su bolsillo un pequeño pañuelo de seda que llevaba y de esta guisa se tiró a matar.
La alternativa la tomó en Madrid el 13 de junio de 1831 alternando con Manuel Romero Carreto y Pedro Sánchez “Noteveas” -medio espada-. Aunque su labor no fué nada del otro mundo, acabó con el cuarto de media recibiendo y un soberbio volapié siendo muy del agrado del público que le auguró un halagüeño porvenir.
Fué tenido en cuenta y toreó a menudo con los que en aquel entonces gozaban del mayor respaldo del público. En la temporada de 1837 logró torear diez corridas en la villa y corte.
Fué anunciado en Madrid para torear el 23 de abril de 1838 junto a “Paquiro” y “Rigores”. Cuando se trasladaba a la capital fué asaltado por unos bandoleros el coche correo en que viajaba, en término de La Guardia (Toledo). Rafael tomó parte en la refriega que se originó entre la escolta militar que les acompañaba y los asaltantes y a resultas de la misma acabó sin vida.
Los dos compañeros de cartel que debían actuar con él ese día, entregaron a su viuda los mil reales que le hubiesen correspondido.

1 Comment »

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  1. En este articule, comprendo que fue Rafael que estoco el toro Gascon, lidiado por Paquiro.
    Es verdad ?
    Gracias por su respuesta
    Mathieu de Francia

    Comment by DAL CORTIVO — August 22, 2009 @ 5:43 pm

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