¡Ojo al canto!, aficionados.
February 22, 2009Don Maximiliano Clavo, -Corinto y Oro-, llegó a rizar el rizo explicando los estilos que se conjugaban en una corrida de toros que se celebró en la plaza de toros de San Sebastián.
Decía que dicho festejo tenía para el graderío un valor representativo de sala de museo taurino, en el que se ofrecía a la muchedumbre un concurso de estilos distintos.
Explicaba que el renacentista era el representado por Juan Belmonte. El estilo plateresco le caía divinamente a Ignacio Sánchez Mejías. El churrigueresco era el representado muy toreramente por Rafael El Gallo. Para finalizar decía que el estilo árabe, de delicadas filigranas y primorosos calados, era el que ofrecía el maestro del toreo a caballo Don Antonio Cañero.
Lo que no nos dejó dicho y debería haber explicado, aunque en esa corrida no actuasen, era qué toreros representaban la escuela románica, la gótica, la barroca, … y por añadidura todas las demás.
Me parece muy bien todo ésto aunque pienso que es una dificultad añadida para todo aquel que quiera presenciar una corrida de toros y luego poder contársela con toda clase de pelos y señales a sus amistades, sin correr el riesgo de meter la pata. Como cunda el ejemplo entre los que escriben y nos informan sobre cosas taurinas, estamos apañados.
Para que a nadie le pille por sorpresa y sepa lo que está viendo o le cuentan, va a resultar indispensable el hacer con toda urgencia un máster sobre Historia del Arte. Pero bueno, el saber no ocupa lugar y además es muy coveniente.





