Estaba obsesionado, se lo temía
March 17, 2009En más de una ocasión Antonio Carpio, tiene una calle con su nombre en Catarroja (Valencia), había comentado entre sus más allegados que estaba convencido de que era “carne de toro”. No queriendo la diosa fortuna dejarlo por mentiroso el 27 de julio de 1916 fué cogido mortalmente, rotura de la femoral, en Astorga (León) por el toro “Aborrecido” perteneciente a la ganadería zamorana de Angel Rivas.
Tan convencido estaba de su mala estrella y de su infortunio con los toros, que en cierta ocasión que iba a comprarse un piso en Madrid, en compañía de Federico M. Alcázar, desistió de hacerlo al observar la estrechez de la escalera.
La razón que esgrimió a su amigo para no hacerlo fué:
— No me sirve. Por aquí no puede subir una camilla.





