Feria de Abril: 3-5-09 (matinal)
May 3, 2009Hoy por la mañana, decimoséptima de feria, se han lidiado toros para rejones de la ganadería de Benítez Cubero que en conjunto sirvieron para que se viese un buen espectáculo. Aunque ha habido de todo los rejoneadores pusieron todo su empeño y sapiencia para poder superar algunas de las deficencias que tenían ciertos astados. En total cortaron cinco orejas y la gente se divirtió.
Abrió el festejo Antonio Domécq con un toro que manseaba y era distraído. Tras el primer rejón le colocó banderillas al sesgo teniendo que buscar las cercanías para que el toro se le arrancase. Empezó a recular hacia las tablas y sin ninguna transmisión se vino abajo, no repetía y terminó por rajarse. Su actuación fué sobria terminando de un rejón contrario y un descabello. Saludó desde el tercio.
Rui Fernándes recibió a porta gayola al segundo de la tarde al que unas veces le daba por arrear para a continuación pararse. En el primer rejón galopa y es clara su embestida. Buen tercio de banderillas en el que se abre al colocar la primera clavando bien al estribo el resto y haciendo muy correctas las batidas. Dos rosas en lo alto del morrillo y un rejón de muerte entero en buen sitio que acabó con el animal y le fué concedida una oreja. El toro fué bueno y su actuación lucida y entregada.
Al tercero lo recogió Andy Cartegena llevándole muy bien a la grupa templando su embestida. El rejón de castigo se lo puso algo pasado al no querer entrar en falso. En banderillas se luce en los cambios y el toro sin fuerzas no ayuda, no termina por romper y acaba por los suelos. Con “Pericalvo” dió espectáculo teniéndo que hacer todo él por la poca colaboración del astado y con “Carioca” clavó en lo alto tres de las cortas. De pinchazo y un rejón entero terminó con el toro que cayó de inmediato y le dieron una oreja. Su actuación tuvo espectacularidad pero con sobriedad y torería.
Diego Ventura colocó un rejón a la salida de toriles algo caído y enhebrado. Al toro con buen ritmo y nobleza no le sobran las fuerzas. Con “Manzanares” le colocó dos banderillas y nos obsequió con ocho piruetas que si quitamos las dos primeras, con emoción y riesgo, el resto estaban de más pues se las dió en la lejanía y sin venir a cuento. Las dos siguientes al quiebro, con “Distinto”, fueron ajustadas y de mérito al clavarlas haciendo retroceder al equino antes del embroque. La rosa la puso a la segunda y con un rejón caído acabó con el animal cortando una oreja.
Su actuación fué buena, torera y sincera pues se acordó de lo clásico olvidándose de lo meramente cirquense y barato. No obstante tuvo que dar la nota discordante pues enfadado y soberbio se negó a dar la vuelta al ruedo aduciendo que se habían portado injustamente con él ya que su labor fué mucho mejor que la de Rui Fernándes al que también le dieron idéntico premio. Engreído y mal compañero es lo que nos vino a demostrar que es con su ridícula actitud. Un buen profesional no hace ni dice eso y debería adquirir a marchas forzadas grandes dosis de humildad y respeto hacia los demás. Le conviene.
Salió el quinto y Joao Moura le colocó dos rejones de castigo a un toro que no ayudaba y tenía poca movilidad. Clavó bien en banderillas teniendo que hacerlo todo pues el sosote que le tocó no transmitía y le costaba embestir. Con “Guadalquivir” puso cuatro de las cortas para dejar a continuación un rejón entero arriba perdiendo un supuesto trofeo por culpa de mal uso del verdugillo. Templó las embestidas y con decisión y entrega tuvo una buena actuación premiada con muchos aplausos.
Leonardo Hernández templó mucho y bien al último de la corrida. Atacando de frente le colocó un rejón que consideró suficiente. En todo lo que hizo puso al temple por bandera y su labor estuvo impregnada de arte, de poder y de torería. Con “Amatista” se recreó con el toro llevándo el caballo a dos pistas que fué un modelo de ejecución, una delicia. Buenos pares de banderillas y sobre todo uno al quiebro con pirueta incluída con “Quieto” que tuvo como respuesta una sonora ovación. Las tres cortas que puso al violín fueron perfectas. Buen rejonazo en lo alto del morrillo y dos orejas por una actuación magistral.






Hablando de Javier Conde
qué fácil hacer la rima,
no da la cara,se esconde,
mucho miedo y no se arrima.
Su toreo es todo cuento
figuritas nada más,
verle actuar un tormento
pues entregarse jamás.
Qué suerte la que ha tenido
con hacerse telonero
más corridas le han llovido
con que abultar su granero.
Consumado bailarín
ha creído que es torero
y se va dando postín
vez que se asoma al albero.
Comment by Quevedito — May 3, 2009 @ 3:29 pm