Miguel Angel Perera, la perfección en la docencia
June 23, 2009No se trata de ese orador que atrae a la muchedumbre con fogosos discursos y logra enfervorizados aplausos a base de frases vibrantes llenas de misterio.
Lo suyo es otra cosa, es el gran maestro que sube al estrado a explicar su lección con sabiduría, con verbo fácil que convence sin gritos, sin fogosidad discursiva.
Consigue explicarlo todo con suma tranquilidad, sin aspavientos superfluos, sin cambios bruscos de tono, siempre con un léxico uniforme y entendible encadenando a la perfección la razón de ser de cada palabra y pronunciándola en el momento preciso, consciente de lo que dice, con esa seguridad del que tiene dominado el tema y sabedor de que todo cuanto dice es la esencia y verdad de la materia a explicar.
El éxito de sus argumentos no son obra de la casualidad, es el resultado de un perfecto conocimiento de cada situación.
Se ha convertido en un pedagogo extraorninario pues ha sabido y ha tenido la capacidad para vencer las dificultades de sus primeros temas para luego poder explicar su magnífica tésis doctoral con toda claridad y solvencia, con esa sencillez del que no busca la recompensa rápida y fácil sino lo que trata en todo momento es aportar argumentos irrebatibles que por su veracidad convencen a toda la audiencia.
Desde que empezó sus estudios no quiso dejar nada al azar, fué paso a paso, sin estridencias, pero seguro y firme en su camino hasta llegar a la plenitud técnica y artística convirtiéndose en el respetado y admirado catedrático que es ahora.
Le es indiferente la materia a explicar, sus conocimientos tienen tanta solidez y domina tan bien los temas que nunca se ve desbordado.
Ha conseguido que el auditorio le escuche con atención y no se pierda ni una sola sílaba de su armoniosa lección.





