Feria de San Fermín: 5/7/09
July 5, 2009Se inició la feria de Pamplona con una novillada de Miranda de Pericalvo -es la onceava vez que dicha ganadería abre feria- en la que destacaron los novillos lidiados en primero y tercer lugar.
El colorado segundo se partió un pitón por la cepa al derrotar contra un burladero -casi todos lo hicieron varias veces- y lo devolvieron a los corrales, una lástima pues se le advertían unas cualidades que auguraban algo bueno.
A Alejandro Esplá, que debutaba en ésta plaza al igual que sus compañeros, pronto se le advirtió lo muy regular que maneja el capote, tuvo variedad pero la torpeza fué la nota predominante.
En su primero consiguió buenas tandas con la derecha aunque desplazaba hacia afuera al novillo que tenía gran calidad y metía bien la cabeza. Con la izquierda dejaba bien puesta la muleta y consiguió ligar los pases. Estuvo entregado apuntando buenas cosas pero se le nota su falta de técnica. Faena correcta que malogró con el mal manejo de la espada.
En el cuarto de la tarde estuvo más pendiente en demostrarnos de quién es hijo haciendo una deficiente imitación de las cosas con que nos obsequia su progenitor cuando incapaz de torear nos sale por “peteneras”.
Volvió a desplazar hacia afuera al animal en una faena sosa y sin apreturas. Después de un pinchazo y una casi entera caída y delantera arrojó con desdén la montera al animal y se alejó con ese aire de suficiencia de los muy creídos. Si lo que pretende es explotar todo aquello que no tiene que ver con el buen toreo, entonces no debe preocuparse porque va por buen camino.
El primer sobrero remató con violencia y cabeza baja por tres veces consecutivas en los burladeros. Humillaba y aunque con casta le costaba seguir los engaños.
En la muleta embestía con genio, protestando y cabeceando al final del muletazo. Por el izquierdo se lo pensaba y reponía, fué bastante deslucido.
Pablo Lechuga poco pudo hacer y terminó de una estocada contraria y perpendicular y un descabello.
En el quinto consiguió muletazos largos a base de colocar bien la muleta a un novillo que humillaba pero que cabeceaba y no daba muchas opciones. Falló con el acero. Estuvo toda la tarde queriendo pero su lote fué el peor.
Luis Miguel Casares demostró sus buenas maneras y el mucho temple que imprime a los engaños. A su primero que era bastante flojo lo mantuvo en pié a base de torearle a media altura, alargaba los pases y tiraba con mucha suavidad del animal. Demostró que le funciona la cabeza y consiguió buenas tandas por ambos pitones. Estropeó una buena faena a un novillo que tenía clase y calidad al fallar con el estoque.
El sexto se pensaba las embestidas, era descastado, se quedaba en la mitad del pase y no tenía transmisión. Con muchas ganas intentó faena pero no le fué posible. De pinchazo y entera contraria terminó con el animal. Tiene buen gusto y sabe lo que se hace sin olvidarse nunca del temple.
A Tomás Loreto “Tomate de Jeréz” -tercero de su cuadrilla- le aplaudieron con fuerza al colocar su par de banderillas en cada uno de los novillos, fueron los más sonoros de toda la corrida.





