Cosas mías
July 16, 2009*** Muchas veces es preferible el entendimiento ingenuo del aficionado novato pero bien encaminado en el avance de conocimientos sobre el tema, que esa afición tan docta y sabia dando testarazos a diestro y siniestro desde la intransigencia de lo perfecto.
*** Las faenas cimentadas con toreo efectista y bullanguero pero rácanas de arte son lo más parecidas al engrudo de baja calidad.
Pegan de momento, pero una vez perdida la humedad todo lo adherido se desprende y no perdura.
*** Los buenos novilleros son los novios formales del toreo. Que esa relación termine en matrimonio y se consolide ya es harina de otro costal.
*** Cuando tenemos la oportunidad de saborear las exquisiteces de una buena faena después de haber padecido cantidad de ellas impregnadas de nimiedades y faltas de interés, viene a ser como un reconstituyente anímico al tedio acumulado por vulgaridades ramplonas.
*** La vaca continúa siendo el primer envase del toro aunque luego se le enlate para comercializar su carne.
*** Si en el rejoneo se diesen conciertos tipo música, Diego Ventura tendría que darse con un canto en los dientes si se viese anunciado como telonero de Pablo Hermoso de Mendoza.
*** Los encierros son el mejor escaparate para observar la cantidad de débiles de sesera que salen de casa para convertirse en intrusos de los mismos.
Lógicamente me refiero a esos personajillos ambiguos que incordian a los astados con sus “arriesgadas valentías” o bien permanecen cual árboles petrificados en el recorrido.
*** Toreros hay que no quieren darse cuenta de que su toreo árido y ayuno de sabia está abogado a tener el mismo destino que la sequedad del sarmiento condenado a las brasas.
Al final sólo será ceniza que el viento del tiempo se encargará de difuminarlo.
*** Qué triste resulta ver como toreros que son abanderados del clasicismo y continuamente nos deleitan con pinceladas de sentimiento y arte, parecen estar comprometidos con su nefasta tradición de pinchar a los toros.





