¡Es que no das una, macho!
July 31, 2009Me refiero de nuevo al incomparable y nunca bien ponderado Pedro Haces “Don Bull” -mira que me trae mosca ese apodito-, empresario mejicano que se ha empeñado en hacer más felices a los residentes en Las Vegas monstrándoles un espectáculo que nada tiene que ver con las corridas de toros.
Por mucho que quiera disfrazar sus intenciones se le ha visto el plumero, resulta muy fácil adivinar de que se trata de un usurpador de una tradición ancestral de la que se quiere apropiar aún a costa de denigrarla para prevaricar con ella.
Se considera un advenedizo con derecho a manipular tradiciones para su lucro, sin importarle lo que de vergonzoso e insultante pueda tener esa actitud.
Ahora ataca a Simón Casas para defenderse de unas declaraciones hechas por el francés y tiene la desfachatez de hacer pagar el pato a Julio Aparicio, dice que el madrileño no interesa ni en Las Vegas ni en tierras mejicanas. ¡Será brutico el tío!.
Lo que le ocurre es que no tiene la suficiente lucidez mental para darse cuenta de que aseverando tamaña barbaridad está tirando por tierra a la afición azteca, le está negando la capacidad para degustar el arte.
Si de algo puede presumir esa afición es de su gran sensibilidad y buen gusto para enaltecerse con lo bello y bien hecho.
De todas las maneras tendrá que fastidiarse porque aquí en España sí que le queremos, y mucho.
Mire, Don Bull -jóer con el apodo-, ¡no da una a derechas!, ¡sale de Málaga y se mete en Malagón!. Si se estropajeara un poquito la mente seguro que saldría ganando.





