Caciquismo, pura dictadura
September 30, 2009Eso es lo que se vislumbra si algo o alguien no lo remedia.
¿Qué les hemos hecho a esos sesudos mandamases los amantes de las corridas de toros para que nos maldigan e increpen reprobando y condenando un espectáculo del cual somos entusistas defensores?.
Alegan que su intención es evitar que hagamos daño a los animales y para ello tienen la desfachatez y el egoismo de limitar la normativa que pretenden sacar, sólo y exclusivamente para los toros de lidia. ¿Y el resto de la fauna?. ¿Es que los demás animales no son criaturas de Dios?. Hipócritas y fariseos en todo tiempo hubo.
Mientras que con la boca pequeña los defienden, luego no vacilan en saciar su gula con los productos pertenecientes a irracionales que han tenido que padecer durante su sacrificio y no sin antes haberlos inmovilizado y no haberles dado opción a defenderse. Ojos que no ven corazón que no siente.
Con la fuerza que les da el poder subyugan a los que están en su derredor, la aldea es toda suya. Los operarios se ven obligados a comportarse borreguilmente temerosos del amo pues no quieren perder el cargo de capataz que ostentan y que con tanto esfuerzo peloteril han conseguido, detrás vienen los jornaleros que como es lógico no se pueden permitir el lujo de que les quiten el puesto de trabajo y actúan como comparsas, sin voto, aunque la procesión vaya por dentro.
Pretenden limitar nuestra libertad discerniendo por nosotros lo que debemos hacer y qué debemos evitar para no embrutecernos. ¡Qué buenos son!.
Como somos unos incultos y no poseemos su capacidad mental, se ven obligados a velar por todos nosotros para guiar nuestros sentimientos y evitar que caigamos en la denigración poseídos por instintos perniciosos que van en contra de la moral. Me gustaría saber que es lo que entienden algunos por moral.
Consideran como una necesidad social el prohibir los toros - ¿es que somos antisociales todos aquellos que amamos la Fiesta?- por lo gravemente dañosos y perjudiciales que resultan para la dignidad de las personas; anémico de mente tiene que ser uno para no darse cuenta de la cantidad de cosas que hacen algunos con alevosía y asiduidad y que verdaderamente son las que minan la calidad de digno, pero da lo mismo, si reportan beneficio no es pecado.
Como una bocanada de aire fresco ha venido a ser el manifiesto hecho por el académico de la R.A.E. don Pere Gimferrer en defensa de la libertad y en contra de la tan cacareada prohibición de las corridas de toros.
De agradecer su postura ya que deja bien a las claras que no se deja doblegar como otros, máxime teniendo en cuenta su estatus social, y no vende su conciencia.
La lástima es que ya habrá sido anatemizado por ese grupo de fingidores de sentimientos que su principal delito es no saber respetar al prójimo y que no vacilan en pisar a su antojo todo lo que les viene en gana.
¡Y mientras el país sumiéndose en la pobreza!.





