Feria de El Pilar de Zaragoza: 11/10/09
October 11, 2009Malo el encierro de Núñez del Cuvillo lidiado ésta tarde en el coso de Pignatelli, el que no adolecía de una cosa le faltaba otra.
El primero de la tarde flojo y corretón se quedaba corto y perdía las manos. Buen comienzo de faena tuvo Morante de la Puebla al recibir al toro con unos pases por alto para seguir con naturales en los que el toro reponía y se quedaba abajo. Por el pitón derecho no permitió que los pases fuesen lucidos ya que embestía haciendo hilo y acabó por no hacer caso a los cites. Aunque insistió lo suyo no logró tener momentos buenos ya que al animal le costaba repetir y perdía las manos cada dos por tres. Parecía una tonta pero tenía su peligro que no lo quería enseñar. De media caída cobrada con habilidad terminó con él.
Recibió Morante al cuarto con buenas verónicas en las que el toro metía bien la cara, encastado embestía con fuerza y tenía nobleza. Series de buenos derechazos con la mano baja en las que sobresalieron algunos de gran belleza. Fué a menos el animal y su embestida se tornó brusca e incómoda no permitiendo hacer nada más al torero que daba la sensación de no estar metido de lleno en lo que hacía. Casi entera trasera y caída.
Gran ovación le dieron a Miguel Angel Perera cuando recibió a su primero con unas buenas verónicas en las que el toro se le quedaba corto. Juan Sierra y su compañero Barbero se desmonteraron en banderillas. El toro encastado y con genio era exigente y aunque se quedaba corto y reponía al menos acometía humillando y repetía. Protestando se tragaba los muletazos que el torero le daba a base de valor y técnica, peligroso y reponiendo de continuo no logró amilanar al diestro que estaba poderoso y firme. Estoconazo entrando a ley que lo tumbó sin puntilla.
El ridículo fué lo que hizo el señor presidente al demostrar su poca afición y falta de respeto al público, digo yo, amén de vulnerar el reglamento al negar el trofeo que insistentemente y de forma mayoritaria le pedían los aficionados. Caprichos inentendibles. La tremenda bronca con que le obsequiaron es de suponer que tarde en olvidarla.
Descastado el segundo de Perera mejoró algo a lo largo de los primeros tercios. Buen principio con muletazos largos y templados en los que tiraba del toro con suavidad, el animal obedecía y tenía nobleza. El desrazado se fué apagando por momentos y por mucho que lo intentaba el torero los pases que lograba robarle no transmitían nada y aquello no podía ser más deslucido. Sin que le ayudara nada en la suerte final necesitó de tres pinchazos y una estocada.
Bien con el capote Alejandro Talavante en el recibo al primero de su lote, mejor en el quite por chicuelinas apretadas que ejecutó tras la primera vara. Esperanzador comienzo con la muleta a base de lances por bajo con calidad y torería. Para evitar la querencia del animal construyó su faena en los medios en la que ligaba los naturales enganchándolos por delante y corriendo la mano con temple. Entregado y firme la faena tuvo transmisión ya que el toro también se encargó de poner la suya, el animal dejó a un lado su condición de manso y al ver tan lejos las tablas optó por colaborar. Después de una apretadas manoletinas perdió los trofeos por atravesar al animal en dos ocasiones.
Su segundo fué un manso que empezó huyendo del caballo para luego quedarse y dar arreones. Descastado y cobardón lo único que hacía era defenderse y pegar tornillazos, acabó por rajarse del todo. Como es de suponer con tal material poco se podía conseguir. Con el estoque volvió a patinar.





