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“SENECA MONCHOLI “, ¡¡¡ GENIAL !!!

August 22, 2008

Este insigne catedrático de la información nos sorprende a diario en su afán de ganar categoría gracias a las ridiculeces que le afloran por esa boquita que Dios le ha dado.

En la retransmisión televisiva que hizo Telemadrid de la corrida de toros celebrada en Málaga el pasado día 21, consiguió bordar la estupidez.

Para explicarnos lo difícil que es torear con temple, tuvo la genial idea de sugerir que todo aquel que no se lo creyese lo comprobara de la siguiente manera:

” … pónganse ustedes con una toalla y hagan a algún pariente que le embista a distinta velocidad, van a ver ustedes como no es fácil y todo esto como consecuencia de la inspiración más absoluta, inspiración … “.

¡ Y se quedó tan tranquilo !

Si pedir que nos embista un pariente ya resulta una desfachatez, solicitarle además que lo haga a distintas velocidades es abusar y pasarse de castaño oscuro.

De todas las manera, si nos aconseja que hagamos esto es señal de que él ya lo ha comprobado y, por tanto, no consideramos necesario hacerlo pues creemos plenamente en su palabra.

La verdad es que, aunque parezca imposible, se supera día a día.

DECIA MANOLETE…

August 19, 2008

No les vendría mal a aquellos matadores que continuamente “solicitan” el aplauso del público durante sus actuaciones con falsas “simpatías” y múltiples excentricidades, que de vez en cuando reflexionasen sobre lo que opinaba Manuel Rodriguez sobre este asunto. De todas las maneras, aunque lo hiciesen, volverían a las andadas porque la única verdad es que no saben torear y tienen que valerse de eso.

El diestro de Córdoba opinaba lo siguiente:

” El toreo es una cosa tan seria que por eso mismo yo me porto con tanta seriedad cuando toreo. Un torero puede estar haciendo el paseillo y momentos después encontrarse en presencia de Dios. Por este motivo considero que la cosa no es para tomarla a risa. Cierta tarde que había ligado seis naturales muy buenos a un toro, solo me aplaudieron la serie unos pocos. En la siguiente tanda que volví a ligar otros tantos con remate de uno de pecho profundo, aplaudieron algunos más. Entonces volví la cara al público y les sonreí un poco, siendo esta la causa de que escuchara una gran ovación. Sentí rabia por eso. Me dolió que por una sonrisa me ovacionaran y que por los muletazos en que me jugué la vida se quedaran casi callados. Yo el día que mendigara una ovación con carantoñas, me retiraría del toreo por vergüenza de mí mismo. Yo, soy verdad en el toreo o no soy nada.”

Igualito que algunos.

DE CHISTE

Algunos críticos en su afán de ser originales a la vez que innovadores en la forma de narrar lo sucedido, llegan a límites que al final su atrevimiento roza lo esperpéntico.

En el diario “Pueblo”, 1967, el periodista Gonzalo Carvajal explicaba de esta manera lo sucedido en la Feria de San Pedro Regalado :

# VALLADOLID: Primera de Feria. PEDRO BENJUMEA MARCO SU “GOL”, UNA OREJA, EN EL MINUTO NOVENTA. El segundo toro, sin pitones, sin bravura y sin “ná”, no podía pasar. El presidente lo “expulsó del terreno de juego” a mitad del tercio de banderillas. Hasta tal momento del “partido” el “equipo” de Galache forzaba el “empate”. En el último minuto llega la victoria para los toreros. Hay que marcar el “gol del triunfo” para vencer, aunque sea por la mínima diferencia y este tanto lo anota, tras brillante jugada puramente personal, Pedro Benjumea. #

De esto se deduce que aunque los demás actuantes lanzaran algún balón al travesaño, no consiguieron perforar la meta defendida con ahinco por el cancerbero de Galache.

Se imaginan, parodiando esta crónica, que algún locutor de radio retransmitiese un partido de fútbol de esta guisa:

“Saca de centro el equipo de casa que viste un precioso terno salmón y azabache; recoge en primera instancia el “cuero bovino” el líbero Agustinico que, con poderío y templanza, lo lanza con pureza exquisita al extremo el que a su vez lo centra con un primoroso pase con el pecho al goleador Pachón. Este, dentro de los cánones más puros, va driblando a contrarios con acertados quiebros y elegantes cuarteos hasta colocarse ante el portero al que amagándole por bajo, se adorna lanzándole un fenomenal estoconazo con la diestra por todo lo alto. ¡¡¡ GOL !!!

Puestos a fantasear puede valer pero,…aún así sigue siendo una barbaridad.

MANUEL JESUS “EL CID” Y SU TIZONA

August 12, 2008

Cuando se habla de la trayectoria profesional de éste torero siempre se pondera la perfección y templanza en su forma de ejecutar el toreo y como es capaz de sacar partido a la mayoria de las reses con las que se enfrenta, independientemente del encaste a que pertenezcan, pero inmediatamente se apostilla el comentario sacando a relucir el fallo con la espada.

Claro que echa a perder muchas faenas por culpa del estoque, pero hay que preguntarse si en realidad es justo el “sambenito” que le han colgado.

No creo que falle mucho más que otros toreros que están ahí arriba en los que no destaca tanto esta circunstancia.

Lo que sucede es que como son mayoría las faenas importantes que realiza, obras de arte, es entonces cuando más se nota el fallo con el acero. En faenas corrientes el marrar con la espada no se nota tanto, pues en realidad no es nada lo que se malogra.

Si no prodigase tantas tardes esas faenas llenas de arte y poderío, con toreo del bueno y pureza exquisita, sin duda alguna no llamaría tanto la atención la rúbrica con que finaliza las mismas. Lo que no se puede negar es que siempre ataca arriba y por derecho, y no olvidemos que los toros también tienen hueso.

Si a pesar de sus fallos se ha colocado en un lugar de privilegio en el escalafón y es una de las mayores figuras que existen actualmente, ¿qué pasaría si manejase el acero con la destreza que lo hacía su homónimo Rodrigo Díaz de Vivar en otros menesteres?.

Entonces habría que decir: ¡ apaga y vámonos !.

MIGUEL ANGEL PERERA Y UN PRESIDENTE

Todo ocurrió en la corrida del 9 de julio celebrada en Pamplona cuando un señor que ejercía de presidente, con su ignorancia y atropellando la razón, se cargó la ilusión de un torero no permitiendo que saliese en hombros, y la de la totalidad de los espectadores no concediendo el premio de las dos orejas solicitadas y que eran de justicia.

No supo ver como en el sexto de Fuente Ymbro ocurrió en el ruedo algo muy importante entre un torero y un toro. Le pasó inadvertido, o lo que es peor le trajo sin cuidado, que un profesional como la copa de un pino torease con mando, poderío y seguridad pasmosa. No vió como dándole el pecho al toro instrumentaba verónicas rematadas con la media, todo ello con muchísimo arte y torería.

Pasó por alto las tandas de derechazos y como, adelantando la muleta, embebía al burel y con mando y mano baja conducía su embestida con pases largos y profundos.

No vió los naturales en los que no le quitaba el engaño de la cara y los ligaba con los de pecho, todo ello hecho con rotundidad, poderío, templanza y muy seguro de lo que estaba haciendo.

Las estáticas y apretadas manoletinas las ignoró por completo. También se perdió esa estocada entera que tumbó a su oponente sin puntilla. Pasó de que la plaza se llenase de pañuelos y solo concedió el pírrico premio de un apéndice. Sabia decisión, pensaría el concienzudo señor.

Viendo esto hay que preguntarse, ¿tendría alguna idea de lo que es torear?, ¿cuántos conocimientos taurinos atesoraba para atreverse a presidir una corrida de toros?, ¿es posible que solo fuese osadía figurativa?

Si por el mero hecho de ostentar un cargo público a una persona se le considera apta para presidir desde el palco, mal asunto.

Además, ¿qué pintaba el asesor taurino?. En esta corrida, desde luego, no hizo honor a la confianza en él depositada.

¡ En qué manos dejan la Fiesta !

Perera, torerazo, perdónalos porque, aunque sin maldad, no saben lo que hacen.

MADE IN “CAGANCHO”

August 8, 2008

Torero con tremenda personalidad éste sevillano nacido el 17 de febrero de 1903. Impregnaba a su toreo de una gracia y de admirable belleza plástica, haciéndolo con quietud y templanza siempre y cuando sus ánimos no se vinieran abajo. Ha sido uno de los matadores que más toros le echaron al corral.

De lo que no cabe duda es de que debía estar en posesión de un gran sentido del humor, si nos atenemos a la dedicatoria de esta fotografía:
” A Maria Teresa, la mejor tarde que tuve en Sevilla. Gagancho. ”

Ahora viene la pregunta. Si esa tarde fue buena, ¿cómo serían las malas?.

LA PRIMERA CRONICA TAURINA

Corría el año 1793 cuando el 17 de junio se celebró en la primera plaza que se contruyó en la Puerta de Alcalá una corrida a beneficio de los Reales Hospitales.

Para tal efeméride se corrieron dieciseis toros de “varas”, seis por la mañana y los restantes por la tarde, a cargo de los hermanos Pedro, José y Antonio Romero.

Esa tarde un aficionado tomó notas de tal evento y las envió al “Diario de Madrid” que se las publicó días más tarde. Las cuartillas estaban firmadas por “Un curioso”.

Puede considerarse, por tanto, que el citado periódico fue la primera revista taurina y que el autor de las notas pasó a convertirse en el pionero de la crítica taurina.

RECORD DE ALTERNATIVAS

El 23 de marzo de 1910 tuvo lugar el óbito de Francisco Díaz “Paco de Oro”, progenitor de la famosa bailaora, por aquel entonces, apodada “Pepa de Oro”.

Se le puede considerar como el rey de las alternativas, pues fueron seis las que tomó a lo largo de su trayectoria taurina. Diestro gaditano de origen gitano tenía metido muy adentro el asunto de las superticiones.

Cierto día que acudía a un café donde tenía su tertulia taurina se le cruzó un empleado de la funeraria que llevaba a cuestas un féretro. Después de despotricar frases inenteligibles le espetó:

— Esaborío, ¿porqué no te pones un cencerro para saber por donde vienes ?.

LOS HAY CON SUERTE

Torear de salón es importantísimo para poder soltarse en el manejo de los engaños y, con los consejos de algún profesional, poder corregir defectos en la manera de hacerlo. Si se hace con el carretón por delante, mejor que mejor.

Lo que ya no está al alcance de todos, tal y como sucede con el sujeto de la foto, es de disponer de un “burraco” que tenga esa embestida tan clara, que lo haga por derecho y que meta el morro con clase.

Se podrá argumentar que no puede cornear, pero no debemos ignorar que el riesgo de una coz o el de un mordisco está latente.

De todas las maneras no deja de ser un privilegiado al poder entrenarse de tal guisa.

EL PRIMER EMPRESARIO TAURINO

El 21 de enero de 1612, Felipe III otorgó licencia para que diera funciones de toros en coso cerrados y obtener beneficio de los mismos mediante cobro a los asistentes, a Ascanio Manchino. De esta forma es como se convirtió en el primer empresario taurino.

Los primeros festejos en los que hubo que abonar una cantidad por presenciarlos se dieron en Valencia, y fueron los “dels corros de bous”.

De aquí parte esa tradición tan arraigada en la zona levantina de festejar sus fiestas con esta clase de espectáculos.

DE GUION DE CINE

De muy pintoresca puede considerarse la existencia de éste torero de raza gitana llamado José Ulloa “Tragabuches” que vió la luz en Arcos de la Frontera (Cádiz) y tenía fama de torero valiente que mataba a los toros en la suerte de recibir con bastante destreza.

Discípulo de Pedro Romero terminó yéndose con el hermano de éste, José, y con Gaspar Romero por tener discrepancias con el primero.

En 1802 tomó la alternativa en Salamanca de manos del citado Gaspar, que fue corneado y muerto en esa corrida. El apodo lo heredó de su padre al que se lo pusieron por comerse el feto de un pollino adobado.

Lo que de verdad le llamaba la atención era el contrabando que venía de Gibraltar. Su casa de Ronda estaba atiborrada de mercancías que su esposa, gitana muy guapa apodada “La Nena”, se encargaba de vender entre las distinguidas damas de esa localidad.

Con motivo de la vuelta al trono de Fernando VII fue contratado para matar tres corridas en Málaga. Se despidió de su esposa y partió a caballo hacia la ciudad andaluza. En el camino tuvo la desgracia de que su caballo tropezase y en la caída romperse un brazo. Maltrecho, inició el camino de vuelta a casa, llegando de madrugada. “La Nena” lo recibió bastante nerviosa y “Tragabuches” sospechó lo que al final resultó ser cierto. Con la navaja que llevaba apuñaló en el cuello, matándolo, al jóven intruso y a su esposa la tiró por el balcón, falleciendo momentos después.

La justicia le condenó a la horca, pero Ulloa ya andaba por la serranía formando parte de la banda de “Los Siete Niños de Ecija”. Con el paso del tiempo se decía que un gitano viejo se empleó como guarda en el cortijo de un hacendado y que al morir dejó en herencia a su patrono un cofre que llevaba consigo, en agradecimiento al trato recibido.

Dentro de él había gran cantidad de monedas de oro y una carta firmada por el torero.

¡ Vaya temazo para una película !

BAÑOS PUBLICOS

En los años sesenta proliferaban estos establecimientos para que aquellos que en su domicilio no dispusiesen de tan necesario servicio, pudiesen velar por su higiene valiéndose de los mismos a un módico precio.

Los que resultaban gratuitos eran los que a menudo daba el camión de riego que salía al ruedo en la plaza de las Ventas en el intermedio de cada corrida.

Había veces que no se libraban del mismo ni los actuantes ni los espectadores de las localidades bajas del tendido.

En la fotografía que nos ocupa, la ducha reconfortante la recibió Jacinto López “El Rerre” cuando recorría el anillo recogiendo aplausos. Fueron dos las vueltas que dió tras la muerte del tercer novillo.

La segunda, seguramente, como era el mes de agosto, la daría para secarse la mojadura recibida en la primera.

ES BUENO AMBIENTARSE

Es lo que pensarían estos dos mozalbetes que, ni cortos ni perezosos, decidieron practicar con el carretón en el sitio más adecuado.

Sin duda alguna presumirían luego ante sus amiguetes contándoles cómo, a plaza llena, lidiaron su “toro” y lo mataron de un soberbio volapié.

La cerrada ovación al término de la faena seguro que se la dieron, aunque desconozco si les obligaron a dar la vuelta al ruedo.

¿Llegaría alguno de los dos a vestirse de luces?.

ASI DA GUSTO

Es lo que pensaría éste señor cuando por fin pudo sentarse a leer la prensa con toda tranquilidad y sin que nadie le molestase. Acertada decisión, pues de esta manera pudo concentrarse en la lectura y con toda seguridad no hubo quien le distrajese durante el tiempo que estuvo allí. De todas las maneras, como cunda el ejemplo, serán los toros quienes no puedan tener tranquilidad ni en los corrales.

FOTO CON HISTORIA TRAGICA

Se trata de la que hicieron en los corrales a los toros de Miura que se iban a lidiar por la tarde en la plaza de toros de Linares, el día 27 de agosto de 1947.

El toro que se encuentra en el centro de la misma tenía por nombre “Islero”. Fue el que lidiado en quinto lugar cogió e hirió mortalmente a Manuel Rodriguez “Manolete”.

GREGUERIAS TAURINAS IV

*** El toro manso es como un cohete sin mecha.

*** Los “maletillas” son soñadores de cortijos.

*** Los fundones son cartucheras de estoques.

*** Los tres avisos son una repetición de curso.

*** Los verduguillos son estoques con el freno echado.

*** El toro es un destructor de publicidades sin fundamento.

*** Las rayas concéntricas del ruedo son enemigas irreconciliables.

*** Los vomitorios de las plazas de toros son las compuertas del pantano de la afición.

*** El ruedo es el lienzo donde se plasman pinturas de todas las escuelas y tendencias.

SITIO EQUIVOCADO

July 29, 2008

Esto es lo que pensaría éste empleado en su debút como expendedor ambulante de café con leche en el patio de cuadrillas.

No me imagino a ningún torero ingiriendo un “cafelito” antes de hacer el paseillo ni invitando a su cuadrilla para así salir entonados a la plaza. Pienso que tampoco dispondrían en ese momento de las 7 pesetas que costaba.

Se debió dar cuenta de que su negocio en esos lares era una verdadera ruina, ya que no se le volvió a ver.

Por lo menos el hombre lo intentó y pudo sacarse una foto con los toreros.

RENTABILIDAD ANTE TODO

Algunos empresarios se quejan continuamente de que las plazas que regentan son deficitarias, -¿porqué las licitan si ya lo saben?-, y que tienen que hacer mil y una cábala para no perder dinero a final de temporada.

Se quedan con ellas, dicen, por su gran afición y amor a la Fiesta. Mentira. Si fuese así se lo pensarían dos veces antes de, tal y como hicieron en el coso de Las Palmas de Gran Canaria, colocar esos burdos colgajos propagandísticos en la barrera que atentaban contra lo puramente estético además de ser poco serio y respetuoso para con la fiesta de los toros.

Sacando sus dinerillos les trae sin cuidado las formas y el “a costa de “.

A pesar de todo seguirán presumiendo y poniendo por bandera su gran afición.

SIMPLEMENTE, DISTINTO

Rafael Gómez Ortega “El Gallo” consiguió ser un torero de leyenda. Sus actuaciones plagadas de desigualdades, hicieron de él un torero no comparable con ninguno. Poseía una gracia e inspiración envidiables. Toreaba con suavidad y ritmo, era el prototipo de artista del toreo.

Era impredecible su comportamiento ante el toro, pues igual salía huyendo de un burel de poco respeto para luego descararse con otro grande y de temibles defensas. Todo cuanto hacía tenía personalidad.

Hasta sus famosas “espantás” resultaban impregnadas con su sello inconfundible.

Todo un personaje de época.

“MALETILLAS” Y ALUMNOS DE ESCUELAS TAURINAS

Con estas lineas no pretendo comparar a unos con otros sino simplemente reflejar las diferencias, que sí las hay, en la forma de comportarse y de actuar.

Los alumnos de las escuelas taurinas son de por sí unos privilegiados porque, al margen de las enseñanzas de tipo educativo y cultural que reciben, tienen la oportunidad de aprender la técnica necesaria con la que enfrentarse al toro.

Son mimados por sus profesores que los tratan con cariño y paciencia, todos ellos buenos profesionales, y en consecuencia, al cabo de un tiempo están en condiciones para poder iniciar el camino con que hacer realidad sus ilusiones. Algunos lo conseguirán y otros, desgraciadamente, no.

Lo que sí se puede observar, en gran parte de ellos, es que se portan en sus principios como si de un profesional curtido se tratase. Da la sensación de que les falta afición y parece que están de vuelta en esto y “no echan el resto” para triunfar a costa de lo que sea. Se justifican de una mala actuación diciendo que el toro no valía y se quedan tan tranquilos. Les falta ambición y emplean la técnica aprendida para salir indemnes, sin más. Se adocenan esperando el toro de carril y no aportan nada nuevo al toreo, no entusiasman, son vulgares y aburren.

Por haber tenido unos comienzos trillados de dificultades no saben valorar la cantidad de sacrificios y sinsabores que se han ahorrado hasta conseguir lo que han aprendido. Como han grabado en sus mentes un toro más o menos toreable y de parecidas características, cuando les sale el complicado de verdad andan a la deriva, les faltan recursos, no están preparados y, lo que es peor, no saben. Esto se adquiere con una afición y entrega que a ellos les falta. No aman a su profesión y parece que el motivo de haberla elegido no es otro que el beneficiarse de ella todo lo que puedan en el menor tiempo posible. Así les va.

Muy distinta era la trayectoria de los ” maletillas ” hasta que conseguían vestirse de luces. Su aprendizaje lo hacían de pueblo en pueblo, de capea en capea y, con algo de suerte, algunos lograban dar unos lances en algunas ganaderías los días de tienta. Su diario era una continua supervivencia en todos los sentidos. A pesar de sus penurias transmitían vida y ambición en todo cuanto hacían ante los morlacos con que se enfrentaban, que por supuesto no eran becerros. Eran autodidactas y competían entre ellos con ganas, ilusión y muchísimo arrojo a pesar de no conocer lo más basico del toreo. No les importaban las múltiples volteretas que se llevaban ni los disgustos serios que a veces tenían y siempre seguían con mayores ganas, pues la única verdad que tenían era el toro.

Estaban orgullosos cuando eran tenidos en cuenta porque necesitaban verse considerados por el público que asistía a las capeas. No se achicaban por nada y perseguían y buscaban sin desmayo su sueño. Podrían torear con mayor o menor lucidez, pero ponían el corazón en todo cuanto hacían.

Por supuesto que no todos alcanzaban su sueño, pero aquellos que lo conseguían se entregaban cuando les llegaba su turno y no les importaba que les cogiera el toro. Se levantaban y seguían, tenían amor propio. Lo importante para ellos era su entrega y no defraudar ni hacer el ridículo, lo demás ya vendría en el supuesto de que fuesen los elegidos.