Hace falta ser mezquino
November 7, 2009El pasado día 4 el Juzgado de lo Penal nº 2 de Toledo dictó sentencia contra José Antonio Callejón Amorós por la masacre equina llevada a cabo el día 2 de junio de 2001 en el término municipal de Ocaña, es condenado como autor penalmente responsable del delito acusado.
Lo que se venía venir ha llegado y por fín éste individuo va a tener que pagar por lo hecho, sólo una persona deleznable y de muy baja categoría moral es capaz de hacer una cosa así. La intención de éste personaje era acabar con los caballos de Sergio Galán para allanar la trayectoria de su hijo como rejoneador, pero los sicarios se confundieron y las consecuencias las pagaron los caballos de los hermanos Domécq. A fín de cuentas tanto monta, monta tanto.
Cuanta falta de nobleza de espíritu es necesaria para perpetrar una cosa así, qué bajeza hay que tener para ordenar hacer eso, qué desgraciado e infelíz se tiene que sentir aquel que lo hace.
José Miguel Callejón, su hijo, dice sentirse aliviado al haber quedado absuelto, lo deja claro diciendo: ” la justicia ha dicho que José Miguel Callejón no ha tenido nada que ver”.
A pesar de no haber participado en nada, ésta sentencia es de suponer que le haya caído como una losa sobre sus espaldas ya que su progenitor actuó movido por el egoísmo de beneficiarle en su carrera. Redimido de culpa sí pero, aunque indirectamente, sigue estando metido en el embrollo ya que al fín y al cabo todo se queda en casa y eso no creo que sea motivo para aliviarse. No existen gomas que lo puedan borrrar.






